CORRIDAS GENERALES

La honradez de Castaño entre mansos dolores en Bilbao

José Ignacio Galcerá
martes 25 de agosto de 2026
El diestro charro, que sortea el toro de mayor transmisión de una corrida de nula raza y fondo, da dos vueltas al ruedo; Antonio Ferrera, censurado en un ambiente crispado
Añade Aplausos en Google

Elige Aplausos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestras noticias en Google.

Una corrida de Dolores Aguirre inauguró el primero de los cinco festejos mayores a pie de las Corridas Generales. Al conjunto le faltó mucha bravura, en realidad toda, y le sobró mansedumbre. Tampoco fue el más bonito, tan desiguales unos de otros, salieron desde un segundo de escaso perfil y protestado a la mole colorada que hizo quinto. El cartel se planteó como un mano a mano entre Ferrera y Castaño -ambos se brindaron un toro-, de los que salió mejor parado tanto en el sorteo como en el favor del público, el segundo, que tiene en Vista Alegre su buena cuota de partidarios que se hicieron notar. Ferrera, censurado por un sector, se encontró con un ambiente muy adverso.

Dentro del lote de Damián Castaño cayó un segundo toro que fue a la postre el de mayor interés de los seis. Un manso encastado de toda la vida. Escupido del caballo, se movió con emoción. Ese punto de temperamento que tuvo el toro le daba emoción a las arrancadas y al duelo que planteó el salmantino, que trató de gobernar aquel carácter. La disposición y el mucho voluntarismo que derrochó Castaño en este y durante toda la tarde estuvo por encima de otros logros artísticos que se hacían difíciles entre tanta informalidad. Un pinchazo y una estocada caída. Al toro se le ovacionó como si fuera bravo, que no lo fue. Castaño dio una vuelta al ruedo por su cuenta.

Una tercera vara arrancándose de lejos pero apenas señalado el puyazo de Javier Martín predispuso a la gente en el cuarto. Damián Castaño, en los medios, montera calada, esperó al toro, que ya en esa serie inicial amagó con rajarse. Antes de que lo hiciera del todo, tuvo el de Dolores Aguirre una docena de embestidas. El salmantino dejó una única tanda a derechas de toreo rehilado ante un toro que a decir verdad no quería pelea ninguna. Tres pinchazos con el toro aculado en tablas.

El sexto, el único que se dejó torear con el capote de salida, fue un regalo envenenado. Dos coladas, una por cada pitón, marcado Damián Castaño por el toro de Dolores Aguirre, pusieron el ¡ay! en el tendido y en alerta al torero. Una prenda. El diestro charro hizo un esfuerzo y se lo valoraron hasta el punto de pedirle la oreja. Tras una estocada atravesada, dio la vuelta al ruedo.

Antonio Ferrera regresó a Bilbao tras pisarla por última vez en 2023, también frente a una corrida de Dolores Aguirre. No guardará el extremeño esta vuelta a Vista Alegre entre sus mejores recuerdos. Se encontró, especialmente a partir de su segundo toro, con la desaprobación de un sector ruidoso y recriminatorio que incluso le condenó, ya en el sexto, el intento de un quite. La singularidad de Ferrera apenas se vio en la manera de soltar el capote a una mano al primero, en un farol muy sui géneris al tercero, al que quitó del caballo con una larga o en el quite por verónicas al cuarto.

La realidad es que no tuvo toros el extremeño, ni un primero, manso en el caballo que salió suelto las tres veces que lo puso frente al jaco y que desfondado apenas duró dos series en las que se templó Ferrera; tampoco con un tercero, frenado y muy complejo -por uno y otro pitón- al que solo cabía despenarlo con habilidad como lo hizo; ni el monumental quinto, que en sus 652 kilos no tuvo ni un gramo de raza ni fuerza hasta el punto de que perdió las manos en cuanto Ferrera tomó la muleta y lo haría otras dos veces más. Con su primero dejó su buen oficio, con los otros dos abrevió con lógico criterio.

Bilbao. Martes 25 de agosto de 2026. Toros de Dolores Aguirre, muy desiguales de presentación, mansos en conjunto. El de mayor transmisión, el segundo dentro de un conjunto muy bajo de raza. Antonio Ferrera, ovación con saludos, silencio y silencio; y Damián Castaño, vuelta al ruedo, silencio tras aviso y vuelta al ruedo tras leve petición. Entrada: Algo más de un cuarto de plaza. Sobresaliente: Miguel Ángel Sánchez. Saludaron tras banderillear al cuarto Curro Javier y Toñete.

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando

AL COMPÁS

Marco Polope, diferente

Marco Polope, diferente

La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a tener en cuenta. Sobre todo, si aceptamos que el toreo es un arte y no un curro

Cargando
Cargando
Cargando