Roca Rey se tiró a matar sin muleta al sexto toro de la tarde en Bilbao. Un toro que también lo brindó Roca Rey al público, y que arreó en banderillas tras escupirse del caballo. De rodillas Roca Rey y en pie el público tras un explosivo inicio de rodillas del peruano. Sin embargo, en la primera serie, con el toro abriéndose de más, ya buscó la huida. En la siguiente, ya cantó la gallina. Con el toro rajado, se lo pasó por aquí y por allá no menos de media docena de veces y en ese terreno, con esas armas, no tiene rival. Su magnetismo sigue intacto con los públicos. Se barruntaba la oreja y ¡oh, sorpresa!, Roca Rey tiró la muleta, hizo la suerte como si la llevara y sin encunarse, dejó una estocada arriba. Necesitó un golpe de descabello. Y cayó la oreja.
