No le puso las cosas fáciles el primero a López Peregrino. El novillo de Alcurrucén se movió mucho aunque descompuesto, sin ritmo ni entrega, por lo que fue difícil limpiar los muletazos. Aún así López Peregrino le robó algunos derechazos meritorios a media altura. Falló a espadas.
El cárdeno berrendo careto que hizo segundo se quedó cortó en el capote de Juan Alberto Torrijos. Quiso quitarse el palo con mal estilo en la suerte de varas y echó la cara arriba y esperó en banderillas, tercio en el que se desmonteró Felipe Gravito, tras asomarse al balcón en dos pares muy arriesgados. Juan Alberto Torrijos, anduvo firme ante acometidas bruscas, consiguiendo buenos momentos al natural, con mucho mérito y firmeza, terminando al final con naturales a pies juntos. Estocada trasera cobrada al primer intento teniendo que descabellar, acertando al sexto intento.
El tercero de Alcurrucén lució mejores hechuras que sus hermanos, y embistió de manera acorde, es decir mucho mejor que ellos. Rafael de la Cueva le dio fiesta con armonía, echándole los vuelos con suavidad, pasándoselo muy cerca y componiendo la figura, sobre todo al natural, en un trasteo medido, rematado de media arriba. Oreja. De la Cueva pasó posteriormente a la enfermería para ser infiltrado en el hombro izquierdo, acusando la lesión que sufrió hace unos días en Alcalá de Henares.
Juan Melgar recetó un gran puyazo al cuarto, que peleó echando la cara arriba, que es como embistió a la muleta manejada con mucho gusto por López Peregrino, que brindó la faena a Sandra Moscoso, presente en el tendido. Hubo suavidad y composición estética no exenta de mando, con chispazos de toreo antiguo, en una labor de escaso eco pero de gran contenido. Fue empalado al entrar a matar con contundencia cayendo al suelo sin que el toro hiciera por él al quedarse totalmente inmóvil en el suelo.
El quinto fue un novillo por edad aunque fue un toro, y no pequeño, por presencia. Juan Alberto Torrijos brindó faena a El Soro, que le correspondió desde el tendido tocando su ya famosa Diana Floreada. Sin embargo la bronca condición del de Alcurrucén, con movimiento pero sin compás, impidió el lucimiento estético aunque dejó patente la disposición del novillero valenciano ante un imposible. Mató a la segunda de media arriba.
Víctor del Pozo saludó tras parear al serio sexto, y Rafael de la Cueva, salió de la enfermería infiltrado para mitigar el dolor que le producía la citada reciente lesión en el hombro izquierdo. El imponente novillo de Alcurrucén fue tras la tela aunque de manera desigual, mejor por el pitón derecho. De la Cueva mostró decisión y compromiso sin opciones de brillar. Lo pasaportó a la cuarta resultando volteado en el segundo viaje, dando claras muestras de dolor en el hombro dañado.
Villaseca de la Sagra (Toledo). Lunes 7 de septiembre de 2026. Novillos de Alcurrucén, serios, con cuajo y con complicaciones en distintos grados a excepción del buen tercero. López Peregrino, silencio y ovación con saludos; Juan Alberto Torrijos, silencio tras aviso y palmas; y Rafael de la Cueva, oreja y palmas. Entrada: Más de media plaza. Se desmonteró Felipe Gravito tras parear al segundo y Víctor del Pozo en el sexto. Gran puyazo de Juan Melgar al cuarto.
PARTE MÉDICO DE RAFAEL DE LA CUEVA: Durante la lidia del tercer toro -hace tres días luxación hombro izq.-, dolor a nivel articular agudo, a la exploración no luxación. Pronóstico: reservado".
