Joao d'Alva abrió la última del Alfarero de Oro 2026 recibiendo a portagayola al primer novillo de Cuadri, al que también banderilleó meritoriamente. En el último tercio el novillo embistió humillado aunque rebrincado y reponiendo. También hubo alguna arrancada por el pitón izquierdo de enorme profundidad, si bien el trasteo no alcanzó continuidad. El novillero portugués resultó volteado sin consecuencias en su segundo ataque con la espada, necesitando también del descabello. Silencio tras aviso.
Jesús de la Calzada tuvo la fortuna de encontrarse con un novillo extraordinario de Cuadri que embistió de ensueño por los dos pitones, aunque el acople mejor llegó al natural, con pasajes templados, largos, armónicos y ceñidos. Fue una lástima que pinchara y, a continuación, dejara una estocada entera que hizo guardia. También requirió de dos descabellos. Ovación tras aviso.
El tercero fue un novillo por edad -por un mes- aunque un toro, y muy serio, por presencia, y acusó en el último tercio la laboriosa lidia que requirió en los dos primeros, con cogida incluida al banderillero Alberto López "Niño del Barrio", sin resultar herido. Antonio Aparicio, su matador, evidenció su falta de oficio ante una embestida no imposible, sobre todo por el izquierdo, aunque tampoco fácil. Además se atascó con la espada. Silencio.
Meritoria actuación de Joao D'Alva ante el complicado cuarto, que buscó carne sin disimulo por el pitón derecho, y se dejó algo por el lado zurdo. El portugués basó su trasteo por ese pitón, sin brillantez deslumbrante aunque sí con pulcritud. Lo tumbó con habilidad y fortuna a la segunda, necesitando de varios descabellos. Silencio tras aviso.
Como ocurriera en el magnífico segundo, Jesús de la Calzada anduvo solvente en el recibo de capote. Y si en el segundo hubo toreo templado al natural por la calidad de su antagonista, en este, reservón y con disparo, hubo disposición, con menos sutilezas pero gran aguante. Pinchazo y estocada. Oreja tras aviso.
Magistral la lidia de Iván García, empujando las embestidas hacia adelante, a pesar de las dificultades del cuajado novillo de Cuadri, que se dejó bastante, sobre todo por el izquierdo, aunque había que esperarlo y llevarlo hasta el final, extremos que Antonio Aparicio solo acertó a materializar ocasionalmente, en una faena dilatada. Con la espada volvió a marrar repetidamente, igual que con el descabello. Silencio tras dos avisos.
Villaseca de la Sagra (Toledo). Jueves 10 de septiembre de 2026. Novillos de Cuadri, serios y de distinto comportamiento. Complejo el primero; extraordinario el segundo, ovacionado en el arrastre; complejo el tercero; complicado el cuarto; reservón el quinto y manejable el sexto. Joao d´Alva, silencio tras aviso en ambos; Jesús de la Calzada, ovación con saludos tras aviso y oreja tras aviso; y Antonio Aparicio, silencio y silencio tras dos avisos. Entrada: Más de media plaza. Magistral lidia y extraordinario par de banderillas al tercero de Iván García.
