FERIA DE LA VIRGEN DE LA VEGA

David de Miranda, lo mejor de la tarde en su debut charro

Paco Cañamero
sábado 12 de septiembre de 2026
El debutante, que fue el triunfador de la tarde al desorejar al sexto, dejó buenas sensaciones; Emilio de Justo, en su segunda tarde en la feria, cortó una oreja
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El tercero, primero del lote de David de Miranda, tuvo una salida muy indefinida, sin fijeza y aquerenciado en chiqueros, yéndose de ancas de los caballos hasta que Rafael Carbonell logró darle un duro castigo. De Miranda brindó al público y comenzó el trasteo con torerísimos pases de castigo, genuflexa la rodilla. Buscó el lucimiento en los medios ante un toro que enseguida se rajó para buscar la querencia de toriles. Mató de estocada y fue aplaudido.

El cierraplaza mostró en el primer tercio un comportamiento similar al de sus cuatro primeros hermanos. David de Miranda, decidido a no marcharse de vacío, lo llevó a los medios tras probarlo con la muleta y toreó con mucha solvencia sobre la diestra a un toro que comenzó a desplazarse con humillación y largura. Importante fue también su labor al natural, que llegó a un tendido deseoso de ver triunfar. Culminó con jaleadas manoletinas y mató de una estocada. Tras aviso, cortó dos orejas.

El segundo también salió abanto de salida y, sin nada destacable hasta entonces, hizo pasar un quinario a los peones al hacer hilo en el tercio de banderillas. Emilio de Justo lo sometió doblándose con torería y, a partir de ahí, abrió la lata de Domingo Hernández, que rompió a embestir. El de Torrejoncillo, con firmeza y poder, logró cuajar series al natural con gusto y torería, al igual que con la diestra, sin faltar adornos con aroma. Mató de estocada y cortó una oreja con petición de la segunda.

Dicen que no hay quinto malo y así ocurrió con este toro, ante el que Emilio de Justo se lució con el capote, al igual que en un posterior quite. El Algabeño y Pérez Valcarce se desmonteraron tras un magnífico tercio de banderillas. Brindó al público el extremeño y firmó una interesante faena ante el mejor toro del encierro hasta ese momento, de altos vuelos en varias fases. Con su inteligencia lidiadora, De Justo supo encontrar el manantial y sacar lo mejor de su oponente, al que llegó a cuajar. La pena fue que se dejó el premio con el acero, al pinchar hasta en dos ocasiones antes de cobrar una estocada. Tras aviso, todo quedó en una consoladora ovación con saludos.

El primero salió perdiendo las manos y el presidente sacó el pañuelo verde para ordenar su devolución. El toro lo hizo de manera precipitada al sufrir un calambre y, ya arropado por los bueyes, regresó a chiqueros galopando y sin mostrar ninguna tara. En su lugar, corrió turno y salió el que estaba previsto para lidiarse en cuarto lugar. El definitivo primero tuvo una salida abanta, hasta que Urdiales logró encelarlo con el capote y dibujó tres bellas verónicas rematadas con la media. Tomó un puyazo y cumplió en banderillas. El riojano firmó una faena ante un toro reservón, al que, a base de sobarlo, logró extraer algún estimable natural, aunque sin redondear la faena. Mató de media estocada y fue ovacionado con saludos.

Diego Urdiales abrevió ante el sobrero, que resultó muy molesto, sin entrega y soltando la cara. Lo mejor la estocada y un trincherazo.

Salamanca. Sábado 12 de septiembre de 2026. Toros de Domingo Hernández (4º bis), bien presentados y de juego desigual. En general de juego deslucido, excepto el quinto, con clase, y también el sexto, con nobleza y humillación. Diego Urdiales, ovación con saludos y silencio; Emilio de Justo, oreja y ovación con saludos; y David de Miranda, palmas y dos orejas. Entrada: Más de media plaza. El Algabeño y Pérez Valcarce se desmonteraron en el quinto.

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