FERIA DE LA VENDIMIA

Épico e indomable Roca Rey, gloria, drama y cónsul de Nimes

Claudio San Nicolás
viernes 18 de septiembre de 2026
La figura peruana se impuso en el duelo con Talavante y conquistó el coliseo cortando tres orejas, dos desatando la locura con el gran Verbenero, de vuelta al ruedo; arrancó otro trofeo del áspero sexto, que lo volteó a sangre y fuego en la Corrida Carmen
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Ambientazo para la apertura de la Feria de la Vendimia con el mano a mano entre Talavante y Roca Rey. El ruedo de Nimes fue engalanado para la ocasión con una decoración inspirada en la ópera Carmen, obra de la artista Muriel Goro, de Lunel, aportando un singular marco artístico a la celebración de este esperado mano a mano entre las dos figuras del toreo.

Bien presentado y de buenas hechuras el primero de Victoriano del Río, al que Talavante recibió con temple en un buen recibo capotero. Comenzó la faena de muleta con estatuarios, seguida de cambios de mano, antes de tomar la diestra. Talavante instrumentó una tanda de muletazos largos, buscando alargar la embestida de un toro que, tuvo fondo pero adoleció de transmisión. Con la zurda, el extremeño dejó una tanda de buen nivel, con muletazos largos y bien trazados. El toro embestía a media altura, con poca fijeza y cada vez menor entrega, hándicap que Talavante trató de compensar con técnica y firmeza. Hubo también una serie de redondos, pero al animal le faltó continuidad y se fue quedando parado al final de los pases. Talavante cerró la faena con trincherillas. Falló con los aceros, necesitando varios pinchazos antes de la estocada. Sonó un aviso.

Mostró cierta falta de entrega de salida el segundo de Victoriano del Río. Roca Rey comenzó la faena con dominio, con una serie de estatuarios que dio paso a varias tandas con la diestra, templadas y de buen trazo, que calaron rápidamente en los tendidos. Roca Rey sometió al toro desde el principio. Con la zurda, pese a que el viento molestó, logró ligar muletazos de buen trazo en una faena poderosa que fue creciendo a base de dominio y sometimiento, con una serie de redondos y posteriormente luquesinas, que terminaron de explosionar a los tendidos. Dejó una estocada entera, caída, hasta los gavilanes, pero el toro tardó en doblar. Sonaron dos avisos y Roca Rey tuvo que recurrir al descabello siendo reconocido con una fuerte ovación.

Al tercero de Jandilla, Talavante lo recibió con un farol y, después, lo fijó con una serie de verónicas rematadas con una chicuelina en un saludo muy vistoso y variado. El toro puso en apuros a los banderilleros durante el segundo tercio. Talavante inició la faena de muleta al hilo de las tablas, con estatuarios y trincherillas, antes de ejecutar un cambio de mano. El toro se entregaba, aunque tendía a embestir con la cara alta. Al natural llegaron los mejores momentos, en una serie de naturales de altos vuelos, bajando progresivamente la muleta. Con la diestra, el toro mostró algo más de clase y permitió a Talavante prolongar su labor. Pero las fuerzas y la duración del Jandilla comenzaron a menguar hasta quedarse prácticamente parado. La faena fue claramente a menos. Dejó una estocada entera, algo trasera, y el toro cayó sin puntilla. La labor fue reconocida con una fuerte ovación.

El cuarto de Jandilla salió con buen son y Roca Rey lo recibió con un buen toque capotero. En el quite Talavante se lució por chicuelinas y gaoneras, antes de que se desmonteraran Alonso Mamani y Fernando Sánchez. Roca Rey inició la faena de rodillas con emocionantes pases cambiados para después citar de largo a un toro que acudió con prontitud y entrega. El jandilla, número 44, de nombre Verbenero, mostró desde el inicio un gran son, poder y una extraordinaria capacidad de entrega en la muleta. El peruano construyó una faena de gran intensidad y con poder y mando lo sometió en una obra rotunda que rindió por completo al público de Nimes. La faena alcanzó su máxima intensidad en las cercanías, con Roca Rey imponiendo ritmo y profundidad a las embestidas. Cerró de rodillas, con muletazos largos y ligados, desatando una auténtica locura en la plaza. Tras un aviso, recetó una estocada entera hasta la bola. El toro cayó sin puntilla. La petición fue unánime y la presidencia concedió dos orejas siendo el extraordinario toro premiado con la vuelta al ruedo. Una conjunción de toro y torero que elevó la tarde a uno de sus momentos cumbres.

El quinto de Victoriano del Río saltó al ruedo en sustitución de uno de El Freixo, rechazado previamente por la comisión taurina. Talavante trató de sujetarlo con una serie de verónicas, pero el animal se movía a su aire, sin fijeza. El extremeño comenzó la faena con una trincherilla al hilo de las tablas, intentando sujetarlo insistiendo en todo momento. Sin embargo, el de Victoriano del Río apenas ofreció posibilidades. Fue perdiendo recorrido hasta quedarse prácticamente parado, sin un pase. Talavante agotó las opciones antes de abreviar.

El sexto, de Toros de Cortés le arrancó el capote con violencia a Roca Rey y puso en apuros al peruano. En el tercio de banderillas se desmonteraron Agustín de Espartinas y Viruta. Roca Rey brindó el toro a su padre y comenzó la faena en tablas, con estatuarios frente a un toro descompuesto y brusco. El peruano tuvo que tirar de recursos y dominio ante un morlaco áspero y violento y sin clase, que embestía de manera descompuesta y se defendía en cada pase. Roca Rey se mostró muy por encima de las condiciones del toro, tragando y exponiéndose mucho en cada muletazo. En uno de los embroques sufrió una aparatosa voltereta, quedando a merced del animal durante unos instantes, aunque volvió a la cara del toro sin mirarse. La faena transcurrió siempre entre la dificultad y el peligro. Roca Rey, con raza y determinación, siguió buscando extraer muletazos de un toro que no regaló una embestida. Cada pase tuvo el mérito añadido de la exposición y del dominio del torero. Mató de un pinchazo hondo tras aviso. La petición de oreja fue atendida por la presidencia, y Roca Rey cortó otra oreja, saliendo en hombros por la Puerta de los Cónsules.

Nimes (Francia). Viernes 18 de septiembre de 2026. Toros de Victoriano del Río (1º, 2º y 5º), Jandilla (3º y 4º) y Toros de Cortés (6º). De juego desigual. Destacó el gran cuarto, Verbenero, número 44, premiado con la vuelta al ruedo. Alejandro Talavante, silencio tras aviso, ovación con saludos y silencio; y Roca Rey, ovación con saludos, dos orejas y oreja. Entrada: Más de tres cuartos. Se desmonteraron Alonso Mamani y Fernando Sánchez en el cuarto y Agustín de Espartinas y Viruta, en el sexto.

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