Diego Urdiales paseó una oreja tras aviso del enclasado primero de Juan Pedro Domecq, un toro de justa fortaleza al que recibió con verónicas y una media y luego con un gran quite por chicuelinas. Abrió faena el riojano luego con estatuarios continuando con derechazos limpios y ligados con torería y empaque. Al natural firmó dos tandas muy finas para volver sobre la derecha siendo muy aplaudido. Tras una estocada y un aviso, paseó el citado trofeo.
Roca Rey cortó una oreja con fuerte petición de la segunda del noble segundo. El peruano firmó una gran faena que empezó de rodillas de espaldas en los medios con emocionantes pases cambiados para ligar luego sobre la derecha, con cercanía, quietud y temple una serie de categoría y otra más al natural también de rodillas. Acabó metido entre los pitones dándose un arrimón de órdago, moviéndose como pez en el agua, con pases invertidos rozándole los pitones la taleguilla. Mató de una gran estocada y se le pidió con mucha fuerza la segunda oreja, que inexplicablemente no fue concedida.
Mas kilos tuvo el noble pero parado tercero, con el que quitó con gracia por tafalleras para hilvanar varias largas cambiadas de rodillas y lances muy apretados Aarón Palacio. Inició la faena con ayudados por alto y en los medios ligó y templó sobre la derecha y anduvo muy reunido toreando al natural, imprimiendo la emoción de la que adolecía su oponente. Acabó toreando muy ceñido por ayudados por alto. Mató de media estocada algo baja. Silencio tras aviso.
Diego Urdiales firmó un faenón de exquisitez al natural frente al cuarto toro de Juan Pedro Domecq, culminando con una serie de frente que marcó lo mejor de la tarde. A pesar de una estocada rotunda y la petición unánime del público, la negativa del presidente a otorgar las dos orejas desató una monumental bronca en la plaza. Lo había recibido el riojano con lances semiarrodillado y luego dibujando excelentes verónicas. Lo llevó al caballo por chicuelinas y comenzó la gran faena con ayudados por alto para cuajar al toro luego al natural en naturales de uno en uno, en tandas de lujo. Al final en los medios de frente esos cinco naturales antes de un gran desplante y una gran estocada terminaron por desatar el delirio. El publico pidió con escandalosa protesta la segunda oreja, que no fue concedida.
Fue descompuesto y justo de fuerzas el quinto, con el que Roca Rey lo intentó sin poder obtener lucimiento ante un toro que fue poco agradecido.
Al sexto lo recibió con cuatro largas cambiadas Aarón Palacio, que comenzó en los medios una importante faena sobre ambas manos en una labor de mucha entrega ante un astado desrazado. El descabello se llevó el premio tras una faena de enorme esfuerzo del torero maño.
Logroño. Lunes 21 de septiembre de 2026. Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados pero de de juego desigual. Diego Urdiales, oreja tras aviso y oreja con fuerte petición de la segunda; Roca Rey, oreja con fuerte petición de la segunda y silencio; y Aarón Palacio, silencio tras aviso y ovación con saludos tras aviso. Entrada: Tres cuartos de plaza.
