BENLLOCH EN LAS PROVINCIAS
Foto.- La plaza llena, espectáculo sobre el espectáculo. AplausosFoto.- La plaza llena, espectáculo sobre el espectáculo. Aplausos

Toros en Valencia: lujo o ruina

José Luis Benlloch
lunes 28 de septiembre de 2026
Lo que genere el toro, en ese caso la plaza, debe ser para el toro. En Madrid, en Sevilla, en Málaga… y en tantas otras plazas lo hacen; mientras, hay que disfrutar del gran acontecimiento del próximo 9 de Octubre, Morante y Roca Rey en la gran final de la temporada
Añade Aplausos en Google

Elige Aplausos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestras noticias en Google.

La acogida que los aficionados le han dispensado a la corrida del 9 de Octubre, entradas prácticamente agotadas cuando todavía faltan quince días para su celebración, marca, por si acaso había alguna duda, la evolución (expansión) que debe seguir la temporada taurina en Valencia. Urge, dicho en román paladino, o evolucionar o palmar; pasadas las Fallas u octubre o el desierto. No se trata de liquidar la Feria de Julio, siempre debería tener su sitio, pero una feria en estado catatónico, de una extensión más que breve tímida, ni larga ni corta como pervive en la actualidad, con las figuras resistiéndose a anunciarse ante el riesgo de poner al fresco su capacidad de convocatoria (su activo más relevante), los aficionados atrincherados en sus residencias de verano y los empresarios de turno midiendo su inversión, ni concuerda con la historia ni parece que vaya a tener mucho futuro, así que antes de que sea tarde hay que buscar alternativas.

Una vez reducida a mínimos la que fue su feria de referencia, Valencia necesita una nueva vía de crecimiento, una alternativa ante la variación de los hábitos sociales y el cambio climático que como el mal que vino de Almansa a todo el mundo alcanza. Se trata de promocionar un tránsito, como en su día lo fue (gran acierto empujado entonces por la realidad social) desde julio hacia los festejos falleros, que de dar unas corridas sueltas pasó a ser la primera gran feria de primera de la temporada, la cita que mantiene el honor de Valencia en lo más alto. Así que no hay nada nuevo en el atrevimiento de buscar nuevos horizontes. La decisión, potenciar los festejos de octubre, es urgente a riesgo de que la infrautilización taurina del coso el resto del año alcance niveles tan de mínimos que pueda llegar a cuestionar al arraigo taurino de la ciudad y animar a los enemigos de la tauromaquia a atreverse a sacar el pecho de la victoria.

La gran acogida del cartel Morante-Roca Rey, señala la vía de expansión de la temporada

Dicho lo dicho en cuanto a la oportunidad climática y social de cada abono, hay que recordar, aviso a navegantes y cazadores de fortuna, que tanto en marzo como en julio como en octubre, los aficionados valencianos han sido clientes de grandes acontecimientos. Nunca valieron los carteles de media nota o nota baja que en otras plazas, Madrid como referencia, eran carteles de atractivo argumento. Tan cierto que uno de los fiascos empresariales más recurrentes en la historia de Valencia ha sido obviar tal circunstancia y ya no digamos seguir la estela de la capital. Será, en realidad es doloroso reconocer, que la gran mayoría en esta tierra han sido más que aficionados o por encima de la condición de aficionados, coleccionistas de grandes acontecimientos. Va con el carácter, es una ley que se ha impuesto en las diversas manifestaciones públicas tanto en el deporte como en los conciertos como en los grandes premios. La gente va a ver y a que la vean y ante ello una grada vacía, un tendido despoblado, una platea a medio llenar es el peor de los enemigos. La eclosión de este año en el día de la Comunidad no es una novedad, todos quieren estar en la plaza ese día. Hay gran cantidad de ejemplos de vitalidad taurina en el mismo octubre, el mano a mano de Morante y Juli, los seis toros de Ponce, los otros seis toros del mismo Ponce con victorinos, los primeros encontronazos artísticos entre Soro y Ponce a la conquista del corazón de la capital, por no irnos más lejos con las alternativas de Litri y Aparicio, de la de Pedrés, la reaparición de Domingo Ortega, las tardes de Granero, de Joselito… que contrastan con entradas desoladoras en octubre, julio y hasta en fallas con carteles medios o bajos. Cada cual es cada cual y Valencia es así. O lujo o ruina. El que lo quiera entender que entienda.

Sería necesario que en la redacción del nuevo pliego se tuviese en cuenta la potenciación de octubre además de la necesaria preferencia por los toros a lo largo de la temporada, por encima de otros espectáculos, en la reserva de fechas y explotación del coso, que en los últimos años ha sido sometido a una infrautilización taurina máxima hasta convertirla en plaza de todo antes que plaza de toros, fin para el que fueron cedidos los terrenos a mayor gloria de la dinamización económica de la ciudad cuando más falta hizo. En justa correspondencia quienes ahora tienen en la mano y bajo responsabilidad la tutela y defensa del coso valenciano, deben virar la mirada hacia los intereses de la tauromaquia, ya toca. Lo que genere el toro, en ese caso la plaza, debe ser para el toro. En Madrid, en Sevilla, en Málaga… y en tantas otras plazas lo hacen. Mientras, hay que disfrutar del gran acontecimiento del próximo 9 de Octubre, Morante y Roca Rey en la gran final de la temporada.

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando

AL COMPÁS

Marco Polope, diferente

Marco Polope, diferente

La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a tener en cuenta. Sobre todo, si aceptamos que el toreo es un arte y no un curro

Cargando
Cargando
Cargando