Borja Jiménez saludó una ovación al romper el paseíllo, Madrid insistió porque el sevillano se hizo de rogar. Se reconoció con cariño la apuesta en solitario en esta corrida In Memoriam de Sánchez Mejías.
Borja Jiménez se fue a recibir al primero de Domingo Hernández a porta gayola. Se libró de milagro. Tuvo que soltar el capote y tomar el olivo con el toro pisándole los talones. Daniel Duarte lo paró con solvencia. Regresó al ruedo el de Espartinas con otro farol de rodillas. Recuperada la vertical pegó verónicas serenas y una buena media. El toro apuntó falta de fuerza y calidad en su embestida. Brindó a Julián Guerra. El toro rompió con categoría. Jiménez fue empapándolo en la muleta hasta que lo quiso apretar por el izquierdo. Después de esa tanda el toro se echó viniéndose abajo la faena y el propio toro. Jiménez insistió dejando muletazo buenos sueltos pero ya sin el eco del principio de faena. Estocada baja. Saludos.
El segundo, de toros de Cortés, fue devuelto durante el tercio de banderillas. Al sobrero de Victoriano del Río lo saludó de nuevo Jiménez en la puerta de chiqueros a porta gayola. En esa zona de toriles logró lances verticales, a pies juntos incluso algunos mirando al tendido. En el inicio de faena el toro se derrumbó ante el banderazo de Borja Jiménez. En un exigente trincherazo también se dolió. El toro quedó desfondado y desvencijado. Se fue a por la espada. Estocada atravesada. Silencio.
Madrid. Domingo, 7 de junio de 2026. Corrida In memoriam Ignacio Sánchez Mejías. Toros de Domingo Hernández. Victoriano del Río (2º bis) y Toros de Cortés. Borja Jiménez, como único espada, ovación con saludos, silencio. Entrada: Lleno de "No hay billetes". Borja Jiménez saludó una ovación antes de la salida del primer toro.
Foto: Javier Arroyo.
