(Foto: Fran Jiménez)(Foto: Fran Jiménez)

Albacete, un bastión

Las claves del éxito de una feria que ya es un modelo a seguir
Íñigo Crespo
domingo 29 de septiembre de 2013
Añade Aplausos en Google

Elige Aplausos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestras noticias en Google.

Carteles fuertes donde se combinaban por partida doble a las figuras del toreo con ganaderías de postín, precios atractivos, ilusión, constancia, innovación y trabajo, esos han sido los ingredientes que ha utilizado la empresa de Albacete para hacer de la feria de la Virgen de los Llanos un bastión y un ejemplo de hacía donde deben encaminarse los esfuerzos del empresariado taurino.

Carteles fuertes donde se combinaban por partida doble a las figuras del toreo con ganaderías de postín, precios atractivos, ilusión, constancia, innovación y trabajo, esos han sido los ingredientes que ha utilizado la empresa de Albacete para hacer de la feria de la Virgen de los Llanos un bastión y un ejemplo de hacía donde deben encaminarse los esfuerzos del empresariado taurino. Lejos de pensar en reducir, se ha aplicado la inversión y la promoción. Un grupo de trabajo formado por Luis Manuel y Pablo Lozano, junto con Manuel Caballero y Manuel Amador, que han aplicado la fórmula del sentido común y las reglas de juego que siempre tuvo la gestión de este espectáculo. El mérito radica en llevarlas a efecto y en lograr un ciclo triunfal y ejemplar.

- Luis Manuel Lozano: “Cuando se trabaja en una dirección y se tira de lógica y de afición, al final lo resultados llegan y se ajustan a lo esperado”

- Luis Manuel Lozano: “Albacete era hasta no hace mucho una plaza antipática para las figuras y ahora vienen casi todos, incluso algunos dos tardes”

Lea el reportaje completo en su Revista APLAUSOS

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando

AL COMPÁS

Marco Polope, diferente

Marco Polope, diferente

La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a tener en cuenta. Sobre todo, si aceptamos que el toreo es un arte y no un curro

Cargando
Cargando