Los milagros en Bilbao casi nunca ocurren. Por eso cuando suceden alcanzan la leyenda de eternos. Que se lo digan a Borja Jiménez. Su nombre quedó escrito en la historia de Vista Alegre el día que Tapaboca se convirtió en el primer toro indultado en Vista Alegre, un hito que elevó definitivamente la dimensión de un torero que ya había conquistado a la afición bilbaína un año antes con una salida a hombros en su debut en el Bocho. Ahora regresa a Bilbao con el exigente peso de la memoria, la responsabilidad del presente y la ambición de seguir agrandando un idilio que ha marcado un antes y un después en su trayectoria.
-El año pasado logró algo que parecía casi imposible: el primer indulto en la historia de Bilbao. Con la perspectiva del tiempo, ¿cómo analiza ese hito?
-Te das cuenta lo difícil que es que pasen estas cosas y lo valoras más a medida que va pasando el tiempo, y eso es lo que me está pasando, que ahora viéndolo en frío y en la larga distancia lo valoro más. Indultar un toro en Bilbao pertenecerá siempre a la historia del toreo.
Momento de la vuelta a chiqueros
-En 2024 se convirtió en el triunfador de las Corridas Generales en su debut en Vista Alegre.
-Fue otra de las tardes importantes de mi carrera, corté tres orejas a la corrida de Fuente Ymbro. Me dio mucha categoría y mucho reconocimiento para el futuro. Bilbao es una de mis plazas, que me han colocado en la posición donde estoy. Y además me siento muy cómodo allí. Los dos años que he ido he tenido dos tardes muy buenas, una con tres orejas y con mi primera salida a hombros, y el año pasado con el indulto del toro de La Quinta. Mi nombre gracias a Dios está grabado para siempre en la historia de esta plaza de toros.
-Volviendo al indulto, ¿cuándo supo que estaba ante un toro de una bravura y clase tan excepcionales?
-Ya con el capote lo fue marcando, la calidad y la bravura, en el caballo lo mostró y en la muleta tuvo mucha continuidad la faena desde el principio a fin. Mantuvo una misma embestida desde que empezó la faena hasta que prácticamente acabó. Tenía mucha alegría, mucha prontitud, mucha bravura, la calidad en la embestida… Tenía todas las condiciones —virtudes— para que se pudiera indultar.
Borja Jiménez junto a Tapaboca
-Al ver a la plaza de Vista Alegre rugir y ponerse en pie pidiendo el indulto, ¿Qué se le pasó por la cabeza en esos momentos tan emocionantes?
- Nunca llegué a pensar que iba a indultarlo. Luego ya en la última tanda sí que vi que cuando estaba el público tan entregado había esa posibilidad, pero durante la faena nunca lo pensé. Simplemente pensaba que estaba haciendo una faena de triunfo grande y ya cuando cogí la espada y el público me pedía que siguiese toreando fue cuando me di cuenta que el público quería indultarlo y ahí di una tanda muy fuerte por el lado izquierdo que apreté mucho al toro, respondió y se ganó la vida.
-Sentiría algo muy especial cuando vio a Tapaboca de nuevo en el campo.
-Sí —sonríe—, me quedé un buen rato mirándolo y recordando aquella faena. Tener un indulto en una plaza con tantísima exigencia como Bilbao es prácticamente un milagro y cuando eso pasa la faena siempre la tienes en el recuerdo y se te viene continuamente a la cabeza. Fue muy bonito ese reencuentro y ver que se ha recuperado y que está cubriendo vacas, y que va a dejar futuros toros que se van a lidiar en la plaza.
-Regresa este año a Vista Alegre con Garcigrande en un cartel estelar cerrando el abono con Morante y Luque, compartiendo cartel una vez más con las figuras. ¿Se siente algo distinto o especial al verse al lado de Morante?
-Torear con todos los toreros es especial pero obviamente cuando toreas con las figuras o con el maestro Morante en el momento en el que se encuentra todo es más motivador y más especial. Tengo la suerte de que poco a poco me he ido ganando el sitio donde estoy, compartiendo carteles fuertes en todas las ferias con figuras. Eso te hace venirte arriba y crecerte como torero.
-Con una espada más rotunda su temporada sería incontestable. ¿Es consciente de que todos aquellos que le quieren frenar es al clavo ardiendo a lo que se agarran para intentar frenarlo?
- Está siendo una temporada muy rotunda en las faenas y estoy cogiendo un nivel mucho más alto que en años anteriores, estoy cuajando más toros y con faenas más rotundas, pero es cierto que en varias plazas la espada me ha jugado una mala pasada. Las cosas son así y hay que reconocerlas. En otros muchos sitios no, pero en sitios importantes este año sí ha pasado. Yo siempre he confiado mucho en mí. Siempre he creído mucho en quién soy y en lo que hago, y estoy convencido de que eso va a volver a su sitio otra vez. Son rachas que a casi todos los toreros les pasa. Es cierto que en mi caso este año ha sonado mucho porque ha habido faenas muy rotundas en plazas importantes. Podía haber sido un inicio de temporada muchísimo más fuerte en número de orejas pero las faenas siguen estando ahí. Estoy haciendo mucho hincapié en eso. Soy una persona muy obsesiva en el entrenamiento, echo muchas horas entrenando y es una de las cosas que estoy trabajando muchísimo para que coja de nuevo el camino bueno con rotundidad y regularidad. Estoy convencido de que lo conseguiré.
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Borja Jiménez, a por otro hito en Bilbao
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