Curro Durán regresa a Utrera este sábado, 5 de septiembre. Lo hará en un cartel de altos vuelos y que ha levantado expectación en la localidad, junto a Sebastián Castella y David de Miranda, para lidiar una corrida de Virgen María. Lejos queda ya ese 25 de mayo de 2024, cuando el torero de saga tomó la alternativa de manos de Talavante, que le cedió la muerte de Palanquero, marcado con el hierro de Luis Algarra. No fue un toro de grandes opciones, suerte que cambió con el sexto, dejando el toricantano una faena para el recuerdo.
Esa tarde, Durán pasó al escalafón de matadores dejando huella en una plaza que convertiría como suya, no solo por el estrecho vínculo que le une a Utrera, cuna del toro bravo y lugar de nacimiento del torero de dinastía, también porque con la tarde del sábado, serán hasta cuatro las ocasiones que Curro haya pisado el albero del coso utrerano como matador de toros.
En la temporada de 2024, la de su doctorado, fueron hasta dos ocasiones las que hizo el paseíllo: la tarde primaveral de la alternativa y una segunda durante la feria de septiembre. Esa primera temporada dejó muy buenas sensaciones, ante corridas de Luis Algarra y Lagunajanda, y solo la espada le privó de cortar trofeos, algo que sí ocurriría el siguiente año, cuando cortó una oreja al primer toro de su lote de Castillejo de Huebra.
Dos años como matador de toros en los que Durán ha sumado importantes triunfos en Olvera, Priego de Córdoba, Villamartín, Morón, Ubrique o en el regreso de las corridas de toros a Cazorla el pasado año. Además, ha debutado como matador en tierras mexicanas.
"Utrera es mi pueblo, la plaza donde entreno... voy con ilusión y mucha responsabilidad", comentaba el diestro sevillano en los micrófonos de Cope Utrera esta semana, unas declaraciones que dan prueba del compromiso con el que afronta la que será la tercera tarde de su temporada.


