La Navidad no parece haber arreglado nada. Ni la concesión, leve, de Canorea, ni el ambiente navideño, ni el frío ambiental, ni los telediarios anunciando que la crisis no escampa por ahora, que más adelante veremos, ni el mensaje conciliador del Rey, ni el parón de la Liga, ni las rebajas que a todo el mundo alcanzan… nada parece, al menos parece, haber cambiado la situación. Sevilla se quedará sin los cinco, los cinco sin Sevilla y lo que es peor el toreo tocado. Una manera como otra cualquiera de que un conflicto personal o individual se convierta en un drama general. Los intereses particulares de espaldas a los intereses generales. Claro que la situación no da derecho a otra cosa que a la queja y eso hago, dolerme como tantos otros. Lo escribí el primer día, todos pierden, todos perdemos. Al menos de momento. Mañana quién sabe si se hace de día y esa patada al avispero hay que valorarla en positivo pero... hasta donde sabemos, no pinta bien.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Decir que avanzan… es una ironía
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…