Un silencio reverencial se hizo en el coso de Pardaleras cuando Morante se abrió de capa, como si todos los presentes estuvieran esperando ese milagro que sucede cuando el de La Puebla se encaja de riñones y lancea a la verónica. Pero el de Daniel Ruiz no dio opciones, distraído y a su aire, como en el resto de la lidia. El sevillano solo pudo regalar dos chicuelinas en el recibo y una media angelical para el cierre del quite. A dos manos por alto inicio el último tercio para luego hilar un natural con un soberbio pase de pecho. No podía apretar al de Daniel Ruiz, pero cuando se tiene ángel en las muñecas se torea al natural con tanta elegancia que bastaron unos cuantas series para que todo el público paladeara el toreo caro. Tuvo que tirar del verduguilló y saludó una fuerte ovación desde el tercio.
Se avivó el de Daniel Ruiz en banderillas en lo que resultó un espejismo. Talavante, que había hecho un quite por chicuelinas tras dejarlo crudo en el caballo, lo pasó de inicio por alto a pies juntos para luego ir ahormándolo con mucho pulso en las series con la diestra, por donde el toro colocaba bien la cara. No pudo expresar todo ese toreo que atesora en la izquierda porque su antagonista entraba al cite andando, por lo que tuvo que regresar a la diestra para que su actuación cogiese otra vez vuelo en una faena de excesivo metraje. El cierre por benardinas tuvo el eco que buscaba. Pinchó a la primera para luego dejar una entera. Ovación con saludos.
Sonaron palmas por Huelva antes de que saliera el tercero. Señal de que David de Miranda había traído partidarios a verle. Pero lo que metió al público en la canasta, con independencia de bandera, fueron las saltilleras del quite, sobre todo el remate con el toro frenado en la barriga y el torero sin mover un músculo. Con una rodilla en tierra comenzó la faena de muleta, llevándolo en línea recta. El astado duró dos series, las justas para que el onubense mostrara el gran torero que es y el enorme momento que atraviesa. Luego se atornilló al albero y De Miranda con él en un alarde de valor seco que encandiló a la parroquia. Estocada en lo alto. Dos orejas.
Badajoz. Miércoles 24 de junio de 2026. Toros de Daniel Ruiz, . Morante de la Puebla, ovación; Alejandro Talavante, ovación; y David de Miranda, dos orejas. Entrada: Más de tres cuartos.

