Se acabó el invierno. La feria de mi tierra, la Magdalena de Castellón, tempranera como siempre, algo tocadita por la crisis, ya está en marcha. Y dignamente para como está el patio; y manteniendo la semana de acontecimientos taurinos que fue la ampliación en años de vino y rosas. Fue en la época de Diego Puerta y Justo Ojeda al frente cuando se cubrió de festejos el amplio descanso que dejaba el domingo de Magdalena y el lunes hasta el fin de semana siguiente. Entonces la feria tomó cuerpo sobre cuatro pilares: las corridas de toros siempre buscando el equilibrio de corridas suaves para las figuras y Victorino y otros huesos para los que quieren ascender, la novillada y los rejones.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El chef y el paraguas francés
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…