La Revolera

El Huevo de Colón

Paco Mora
lunes 25 de noviembre de 2013

Gómez-Angulo ha puesto el huevo. Como diría Álvaro de La Iglesia, creador y director de La Codorniz, “la revista más audaz para el lector más inteligente”, …

Gómez-Angulo ha puesto el huevo. Como diría Álvaro de La Iglesia, creador y director de La Codorniz, “la revista más audaz para el lector más inteligente”, “en el próximo número publicaremos el otro”. Gómez-Angulo ha descubierto que si los matadores de primera fila recortaran sus cachés, las empresas ganarán menos y todos los que participan en el toreo como espectáculo se ajustaran el cinturón, se podría abaratar el precio de las entradas y la Fiesta estaría al alcance de todos los españoles como el Nodo. Gómez-Angulo ha descubierto la piedra filosofal. ¡Lástima que eso ya lo llevamos diciendo hace años todos los que escribimos de toros! Menos mal que ha dejado a un lado a los ganaderos, porque ya no pueden hacer más que regalar sus toros pues los están vendiendo por menos que les cuesta ponerlos en cuatro años y quinientos kilos. Y hasta algunos han tirado la toalla, porque criar toros es hoy un negocio ruinoso. Vamos que ni es negocio ni es nada.

Gómez-Angulo sabe perfectamente que haciendo todo eso que ha dicho no se arreglaría casi nada, sencillamente porque esa mala madrastra llamada Hacienda se está llevando más de la mitad de las ganancias de todos los que participan en la Fiesta. De los que se ponen delante y de los que trabajan antes y después del espectáculo. Los organizadores y los toreros están en manos de un auténtico sacamantecas, que es el sistema fiscal e impositivo de este pobre país, en el que los que mandan no piensan en otra cosa que en chuparnos la sangre. Y de eso no ha dicho nada el señor Gómez-Angulo. Y con que las tres o cuatro figuras que todavía “abillelan” parné dejaran de “abillelarlo” no se salvaría el toreo de la ruina que tiene encima. Porque todos los demás hace tiempo que están toreando bajo mínimos y algunos ni se vestirían de toreros si el ponedor de turno no se rascara el bolsillo.

El señor Gómez-Angulo debe saber que los auténticos culpables de la ruina del toreo en estos tiempos de cólera son las Comunidades, Ayuntamientos y Diputaciones propietarios de los inmuebles con sus pliegos leoninamente confiscatorios, que son auténticos reyezuelos de la cultura del pelotazo. Y una clase política en general que nos viene mal gobernando de Viriato hasta aquí, que en lo único que piensan es en llevárselo calentito. Aunque se hunda el firmamento. Por cierto, señor Gómez-Angulo, ¿ha leído usted el artículo de José Luis Benlloch esta semana en Aplausos? Pues léalo y déjese de brindis al sol, porque todos sabemos donde está la carcoma que se está llevando por delante el maderamen de la Fiesta de los Toros. Por eso, aquí, los “viva Cartagena” ya no impresionan a nadie.

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