La semana se cerraba con una mala noticia. Castella caía en Medellín, maldita sea, cuando más se necesita de la aportación de todos, ya saben, todos somos pocos, para sacar adelante ese carro atascado y vituperado por tanto oportunista de aguas revueltas, tanto abandono administrativo y tantos intereses cruzados. El percance abre una fundada duda sobre su participación en las primeras ferias españolas -mínimo de seis semanas señalan los primeros pronósticos según recoge la web oficial del propio torero- y añado yo que salvo que ese plus de ambición y juventud que acompaña a los toreros y hace milagros descerraje una vez más los plazos médicos que no sería extraño. Aun a pesar de ese argumento no estaría en Vistalegre y esperemos que sí, que un golpe de suerte que no ha tenido en Medellín le permitiese estar en las plazas valencianas que son sus plazas.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El infortunio de Castella
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…