Amitad de San Isidro, y a la espera de grandes cosas, las que no han sido grandes, que son casi siempre, merecen una lectura. Porque hemos reducido las grandes cosas a eso que pasa cuando un toro embiste como pensamos que ha de embestir para hacerle la faena que pensamos que hay que hacer. Fuera de estos parámetros, el toreo entra en una especie de melancolía y se funde el fusible que mantiene la luz encendida de lo que es el toreo: una sorpresa. Tan metidos estamos en que un toro ha de hacer esto y lo otro y un torero, a la vez, hacerle esto y lo otro, que todo lo demás no es toreo. Y lo es.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2122
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2122 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2122 para Android
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…