Daniel Luque tapó por completo las carencias del noblón pero desfondado primero de Luis Albarrán. El diestro de Gerena impuso su madurez y capacidad técnica ante las escasas condiciones del astado. Tras pasaportar al animal, su firme esfuerzo fue reconocido por los tendidos de Alcalá de Henares con una ovación desde el tercio.
No tuvo opción Emilio de Justo con el deslucido segundo, a pesar de que lo intentó pero fue en vano.
La cumbre de la tarde llegó en el tercero, un toro con transmisión al que Fernando Adrián cuajó de principio a fin. Explosivo fue el inicio de faena, de rodillas en los medios, antesala de una labor rotunda, ligada y de mucha importancia que rubricó con una gran estocada, paseando dos orejas.
Luque le cortó una oreja al cuarto. El diestro sevillano dio una lección de capacidad con toro de media arrancada en una labor de mérito.
Emilio de Justo cuajó una labor de menos a más frente al quinto, un ejemplar al que el diestro extremeño tuvo que buscarle el fondo con paciencia y oficio. Tras recetar una estocada y recurrir al descabello, paseó un merecido apéndice.
Fernando Adrián puso toda su entrega para imponerse a la deslucida condición del sexto, un astado con mejor embroque que finales que no puso las cosas fáciles. Mérito y firmeza que terminaron por convencer a los tendidos. Logró arrancar una oreja.
Alcalá de Henares (Madrid). Viernes 28 de agosto de 2026. Toros de Luis Albarrán. Daniel Luque, ovación y oreja; Emilio de Justo, silencio y oreja; y Fernando Adrián, dos orejas y oreja.

