DECLARACIONES

García Garrido: “El peso de la Feria de Julio tiene que virar hacia octubre”

José Ignacio Galcerá
jueves 05 de noviembre de 2026
"Es mucho mejor ver una plaza llena y con el máximo interés que una plaza medio llena", defiende el actual empresario de la plaza de toros de Valencia
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El rotundo éxito de la corrida del pasado 9 de octubre en Valencia, sumado al registrado en 2024, con dos llenos de "No hay billetes" -en 2025 no hubo toros por las obras de iluminación a las que se sometió la plaza-, refuerza la idea de la empresa Espacios Nautalia 360 de potenciar la programación en torno a la festividad de la Comunidad Valenciana. "Los dos últimos festejos del 9 de octubre dejan una cosa clara: cuando programas un cartel de nivel y la gente está en la ciudad, hay una respuesta masiva. El siguiente pliego de condiciones -la actual empresa estará al frente de la plaza de Valencia hasta la temporada 2027 inclusive- tiene que virar el peso de la Feria de Julio hacia octubre", afirma el empresario Rafael García Garrido.

¿Eso significa renunciar del todo a la Feria de Julio?, preguntamos. "No, en julio hay que hacer algo. Por nuestra experiencia en Valencia, que es mucha ya, creo que debe haber un festejo simbólico, uno, y pasar el resto a octubre para hacer una feria potente".

Rafael García Garrido defiende esta propuesta atendiendo a una realidad que considera difícil de obviar: el contexto social ha cambiado y las fechas de octubre ofrecen hoy unas condiciones mucho más favorables para los toros. Frente a una ciudad que en julio pierde buena parte de su población, con muchos valencianos de vacaciones y el calor invitando a buscar otra arena, la de la playa, octubre presenta una ciudad más viva, temperaturas mucho más agradables y una mayor predisposición para acudir a la plaza. A ello se suma que son fechas con escasa competencia de grandes ferias taurinas y que el calendario permite aprovechar el puente entre el 9 de octubre, día de la Comunidad Valenciana, y el 12, festividad nacional, para articular una programación de mayor atractivo.

"La gente del toro es muy nostálgica, yo me incluyo, pero hay que tener en cuenta que la Feria de Julio, cuando funcionaba, era hace cincuenta años. El contexto de aquella época no es el mismo que el de ahora. Los tiempos cambian y la gestión taurina debe ir con los tiempos. Es mucho mejor ver una plaza llena y con el máximo interés que una plaza medio llena", argumenta.

No sería, además, la primera vez que Valencia adapta su calendario taurino a los cambios sociales. Las Fallas son un buen ejemplo: lo que durante años fue una cita casi testimonial, con una única corrida, acabó convirtiéndose en una feria de referencia, con una semana completa de toros. La evolución de los hábitos y de la propia ciudad propició aquel cambio. Ahora, los datos de asistencia parecen apuntar en otra dirección y señalan octubre como el periodo con mayor capacidad de convocatoria. También lo demuestra el extraordinario seguimiento televisivo que registró la corrida del pasado 9 de octubre en À Punt, una muestra más del interés que despierta la tauromaquia valenciana cuando encuentra el momento adecuado.

Rafael García Garrido asegura que su intención es clara y firme, aunque la decisión corresponde a la propietaria del coso, la Diputación de Valencia. "Ellos mismos lo han visto el último 9 de octubre. La plaza fue un acontecimiento y eso en julio no lo puedes lograr lleves a quien lleves".

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