Javier Fernández paseó la única oreja en el emotivo homenaje a Santiago Barrero que inauguró la feria de Ciudad Real. La novillada de Toros de San Román lució divisa negra en memoria de su ganadero, el desaparecido Santiago Barrero San Román. Toda la tarde fue un sincero homenaje a su figura. Frente a ella, dos debutantes de la Escuela Taurina de Ciudad Real firmaron lo mejor del festejo. Un trofeo para Javier Fernández y una calurosa ovación para Aparicio Romero, que destacó por su buen concepto.
No sirvió el primer novillo de Toros San Román, que no hizo honor a su criador. Adrián Reinosa, que brindó la faena a la viuda de Santiago Barrero, lo intentó por los dos pitones, pero la deslucida condición del novillo y el molesto viento imposibilitó el lucimiento.
Javier Fernández se presentó con picadores yéndose a portagayola, trance salvado con solvencia. Sin embargo, a pesar de la disposición del novillero, el segundo tampoco estuvo por la labor de embestir. Una faena de mucho insistir, con algún pasaje de mayor ligazón cuando le ganó el paso, sobre todo por el pitón derecho, finalmente premiada con una oreja tras aviso.
Faena de gran enjundia de Aparicio Romero ante el tercero, un novillo noble y soso de Toros de San Román, que se dejó sin más. Tras dos destellos a la verónica, con la muleta el novillero ciudadrealeño anduvo acertado técnicamente, llevándolo a media altura por su menguado fuelle, dejando chispazos de mucha torería, con un aplomo que caló en los tendidos. Pinchó en dos ocasiones y saludó una ovación tras aviso.
El cuarto embistió con ímpetu aunque punteando y pensándoselo. Adrián Reinosa lo intentó con denuedo aunque sin posible brillo. Mató a la tercera.
Javier Fernández volvió a la puerta de chiqueros en el quinto, un utrero que resultó manejable aunque al que había que llegar mucho para que acometiera con continuidad. Cuando lo hizo llegaron los momentos más aplaudidos. Mató a la tercera.
El voluminoso sexto cazó moscas por los dos pitones, y Aparicio Romero abrevió ante la imposibilidad de lucimiento y la certeza de la voltereta. Mató al primer intento.
Ciudad Real. Miércoles 19 de agosto de 2026. Novillos de Toros San Román, desiguales de presentación y de escaso juego. Adrián Reinosa, silencio tras aviso en ambos; Javier Fernández, que debutó con picadores, oreja tras aviso y ovación con saludos tras dos avisos; y Aparicio Romero, que debutó con caballos, ovación con saludos tras aviso y silencio. Entrada: Casi media plaza. Se guardó un minuto de silencio en memoria del ganadero Santiago Barrero San Román. El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, le hizo entrega a su viuda de una placa conmemorativa. Se desmonteraron tras parear al quinto Francisco Rodríguez y Miguel Ángel Ramírez, y Jesús de Natalia, en el sexto.
