FIRMA INVITADA

La burla de una encuesta

Julio Martínez Moreno
viernes 04 de septiembre de 2020

Tras el adefesio del sondeo demoscópico sobre la prohibición o no de las corridas de toros, creemos que es más conveniente consultar a los hartos contribuyentes madrileños si con sus impuestos hay que seguir manteniendo ese armatoste televisivo devenido en cochambra y ruina de la ciudadanía y ahora preguntamos los demás, ¿Cuánto nos cuesta mantener ese altavoz donde al parecer se ha instalado un nido de nepotismo y capillas sectarias?; ¿Quién nombra a un director de un ente público como es Telemadrid que no es capaz de asumir que se halla al servicio de la pluralidad y libertades de los madrileños? Ignoramos qué dedo providencial nombra a un director de televisión autonómica y su correlativo cortejo de sueldos agradecidos, pero si tenemos la certeza de que alguien ha metido la patita o ha dejado a estos tabardones a los pies de los caballos. Ello, porque nos consta que los contribuyentes madrileños no son tan gilipollas como la inepcia o al menos la deforme dirección de este altavoz autonómico sugiere. Preguntamos a quien corresponda, después del esperpento de la encuesta prohibicionista taurina, ¿nadie va a cesar al director de Telemadrid?; abundando en lo anterior ¿todavía sigue ahí este señor? Inexplicable, pura idiocia ¿o es que el grado de vileza y toxicidad de la peor mugre de la narcodictadura venezolana está corrompiendo en España hasta la polilla de los felpudos administrativos más insospechados?

Veamos, esto es España, esto es Madrid, recordar que esta ciudad se rebeló contra el invasor francés el 2 de Mayo y su recuerdo bañado en sangre y gritos de libertad se hace piedra en una placa en la mismísima puerta del Sol. Mire señor director de Telemadrid, lo que ustedes ha hecho con la encuesta de los toros es una estafa y una escoria, una burla a la afición, a los madrileños, al patrimonio de esta magnífica ciudad y por supuesto una micción a la dignidad del mundo del toro y de todos aquellos que aman la libertad y odian la pezuña zafia de totalitarios y prohibicionistas de baratillo.

Ahora preguntamos, bajo que paraguas o paradigma ético, intelectual o cosa alguna que lo sustente puede un servicio público como es una televisión autonómica tomar este tipo de iniciativas? ¿Se han enterado que la tauromaquia está reconocida por Ley como Patrimonio Cultural de la Nación? ¿Nadie va a poner una demanda o algo peor? Pero hay más, Señor Director del Ente ¿Sabe usted lo que mueven las corridas de toros en Madrid, lo que representan para su economía y potencial turístico? Lo dicho, vamos a proponer una encuesta sobre el cierre o no de Telemadrid y de paso aliviamos la carga impositiva de los madrileños.

Mas, ya metidos a exegetas del escrutinio prohibicionista, ampliamos el campo y técnica demoscópica de capar hechos culturales, sugerimos que Telemadrid impulse encuestas para prohibir la opera -a fin de cuentas van cuatro-. Ídem las bibliotecas públicas, aquí la deriva posmoderna ha anclado en el puerto virtual y el que lee un libro a juzgar por lo visto no llegara nunca a ser director de una televisión autonómica o quedara estigmatizado para los restos. Mas, de paso nos cargamos el teatro, aunque aquí el esfuerzo es mínimo, el arte escénico ya de moribundo ha pasado a cadáver, asesinado por mediocres, tabardones de corte y pelmazos de toda laya, bien cebados de tanta subvención y suelas gastadas de pisar moqueta. Pues bien, con los toros hay una identidad básica en cuanto la tauromaquia es un hecho cultural de primer orden, su exposición escapa a estas líneas y dudamos mucho que haya un hecho cultural con tanta complejidad y que englobe más disciplinas académicas y campos del conocimiento; pero al contrario que otras familias integradas en el genérico cultura, las corridas de toros sin son rentables; ello a pesar de la saña con que muchos neoinquisidores de sayón y rábula tratan de prohibirlas utilizando todas las argucias y trincheras administrativas posibles para hacerse la pútrida foto con el acta de defunción de un patrimonio nacional, económico y cultural de primer orden.

Seguimos, Madrid tiene el honor de contar con la primera plaza de toros del mundo, la Monumental de las Ventas, un soberbio monumento neomudejar orgullo y patrimonio de esta ciudad. Mas, su Feria de San Isidro conforma una liturgia coral que ilumina el cielo primaveral de la ciudad y sobre todo derrama vida y riqueza sobre los sectores más dispares de la economía local; ello, amén de su prestigio y proyección internacional. Por tanto y joda a quien joda el alma de Madrid existe y parte de esa alma esta trenzada de acerados hilos de gloria y muerte a las cinco de la tarde, por épicas y mitos que forman parte de la historia del ruedo eterno de la Monumental, por puertas grandes que surcan avenidas de gloria esculpidas en el inmortal recuerdo, por la verdad del patio de cuadrillas, esa religión que resume la fragilidad de la existencia humana y es paradigma de todos los miedos; ya lo griegos sabían que los dioses veneran a los héroes y eso aquí y ahora se llama torero, sí torero, desde la primera figura del escalafón hasta el último novillero. Va por ellos.

Por último, hagamos un viaje en el tiempo, recordemos el infernal crematorio nazi en la plaza de la ópera de Berlín el 10 de mayo de 1933, la célebre marcha de las antorchas; en un ritual tan satánico como profético del devenir, ardieron en una orgía de odio y llamas, no menos de 25.000 volúmenes un auténtico aquelarre de barbarie y tinieblas; desde Kafka Freud, Thomas Mann y… suma y sigue (aquí completaríamos un índice amplio). Heine -un poeta- profetizó “donde se queman libros, se termina quemando también personas” y nosotros afirmamos, “donde se prohíbe la tauromaquia se acuchilla la libertad de un pueblo”. Sin duda, solo los irresponsables, alienados o marionetas teledirigidas osarían abiertamente arruinar y sustraer un patrimonio de primer orden a la ciudad de Madrid, quizá va siendo hora de que el mundo del toro saque los pies del tiesto y se rebele ante tanta humillación e ignominia, ¿porque no?, ¿esto no es un estado de derecho? ¿se lo sigue creyendo alguien?, pues bien aceptemos el guion y habrá que comenzar a agitar el voto puro y duro, porque incluso aquellos a los que las corridas de toros les dejan indiferentes, seguro que coinciden con nosotros los taurinos en un principio inalienable, la defensa de nuestra nación, nuestro patrimonio cultural e histórico y el culto que rendimos a una palabra sagrada: LIBERTAD

Julio Martínez Moreno

Ex Presidente Plaza de Toros Monumental de Las Ventas

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