A partir de ahora, pase lo que pase y si pasa mejor, el ministro Wert debe ser entronizado en el santoral taurino como el primer hombre que alzó la bandera de los toros en el parlamento español con el mérito añadido, el matiz le da relieve a su postura de no ser especialmente aficionado, lo que supone que ha llegado a la conclusión desde el razonamiento. La frase que define su objetivo es definitiva, poner en valor el toreo, en realidad sacar a la luz, resaltar y lustrar los méritos y virtudes de una disciplina que otros han ocultado, menguado, matizado o bastardeado y si lo han hecho es porque existía, nada hay que inventar, basta con resaltar la realidad. Sólo el valor -santa palabra en tauromaquia- de intentarlo merece el reconocimiento ¡todos en pie!, desde ya Wert es algo así como el G-1, la mano y la voz salvadora, el tipo que no tuvo vergüenza en decir que el toreo es de este tiempo y del que viene donde había que decirlo.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
La temporada ya tiene triunfador, Wert
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…