Papel acabado por vez primera en la feria. ¡Y sin Morante! Paseíllo solemne, ovación de reconocimiento, vamos al tercio, el toreo a sus pies, ojos vidriosos, el peso de la púrpura sobre la montera… Y resistió, resistió. Resistió y ganó. Manzanares se reafirmó en Sevilla. Por si alguien pensó que lo suyo era casualidad o le iba a poder la presión o se iba a conformar. La ambición es también cualidad que debe acompañar a las grandes figuras. Así que prueba superada. Con una tarde gloriosa, la suya, marcándole el nivel dio la talla sin achicarse. No hubo decepción. Más aún, queda la sensación de que pese a todo lo hecho y todo lo dicho, no ha tocado techo. Ahora navega camino de Madrid. Otro reto. Nunca nada en el toreo está logrado, nunca se puede cantar victoria, no hay éxito más inmediato ni más envolvente que el del toreo pero tampoco olvido más inmediato que el del toreo y ahí está el triunfo de Juli en Sevilla, una Puerta del Príncipe de ley, cuyo resplandor duró apenas veinticuatro horas. No es justo pero es ley. Lección aprendida. Tomen nota el uno y el otro y los que no la abrieron. La vorágine del éxito es insaciable.
Lea el artículo completa en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
La vorágine insaciable del éxito
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…