Algo está cambiando en el ambiente taurino. Basta observar la reacción de los públicos ante las actuaciones de determinados toreros en las primeras ferias del año. No digo que se haya perdido el interés por los toreros que irrumpen en el escalafón cual un toro en una cacharrería, como ocurre con Roca Rey. Catarsis similares dieron origen en otras épocas a los Litri, Cordobés y José Tomás, por poner tres ejemplos relativamente recientes. Fenómeno que siempre existió y seguirá existiendo, pero las reacciones referidas al comienzo hablan mucho y con claridad de que en el toreo son imprescindibles toreros como Morante, Finito de Córdoba y el joven Pablo Aguado, sin olvidar a un Curro Díaz, injustamente ausente de los carteles de Valencia y Sevilla. Toreros como los citados son base y armazón de la Tauromaquia eterna.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2169
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2169 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2169 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Las aguas vuelven a su cauce
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…