La Pincelada del Director
Valdemorillo, domingo 9 de febrero de 2020. Toros de Montalvo para Daniel Luque, López Simón y Álvaro Lorenzo
Valdemorillo, domingo 9 de febrero de 2020. Toros de Montalvo para Daniel Luque, López Simón y Álvaro Lorenzo

Las trompetas anuncian asalto desde Valdemorillo

Si como dijo Clarito los toreros tienen momentos para atacar y momentos para taparse, las trompetas de Luque anuncian que ha llegado el momento del asalto definitivo
José Luis Benlloch
lunes 10 de febrero de 2020

En marcha. Valdemorillo al frente, marca el paso. Ritmo ambicioso. Esta vez sin tele. Una pena. Toreros de puerta grande en los carteles. Ese era el karma de 2020. Cuatro nada menos sabían lo que era atravesar el glorioso umbral de Las Ventas. Palabras mayores. Aún así, en los términos actuales les llamamos emergentes. No sé si estamos perdiendo identidad con la adopción de léxico ajeno, ahora los toros sueltan la cara, hay que empujarles, ¡qué horror! Habrá que pasarse por el gimnasio. Tampoco ese es el mayor de los problemas que nos cercan. ¡Ojalá! En cualquier caso, que emerjan ya, toca.

Si como dijo Clarito los toreros tienen momentos para atacar y momentos para taparse, las trompetas de Luque anuncian que ha llegado el momento del asalto definitivo

Volviendo a Valdemorillo, años, muchos, desde aquellos tiempos de plaza mayor y fuenteenmedio, la capital serrana siempre tuvo su riesgo para los toreros. Eso no cambia. Llegadas las fiestas de San Blas la afición, la propia y la forastera, se ponía brazos en jarras, ¡que estamos en las puertas de Madrid! y exigían y en ello están. El toro siempre parece chico porque se tiene las referencias de Madrid. El billete es chico porque las puertas de Madrid no son Madrid. La crítica era/es dura porque era la crítica de Madrid y los baremos no se cambian de un día para otro. Luego si las cosas no rodaban, con tanto tiempo por delante hasta la siguiente feria para arreglar cualquier, digamos, infortunio las consecuencias eran graves. Y si en lugar de infortunio había gracia no siempre se valoraba como merecía porque las puertas de Madrid seguían siendo la sierra. Ese ha sido el freno al desarrollo de una plaza con mucha historia, desbordante costumbrismo, palenque previo a las temporadas formales, donde la buena comida, el reencuentro, el puro, la copa y la pelliza, también la ilusión de descubrir nuevos valores, le daban un encanto especial. Eso lo mantiene. También el encanto de atraer empresarios con ganas de crecer. Lo tiene todo para ser un buen escaparate. Esa plaza hay que ponerla en valor sin perder su personalidad. Hacerla como cualquier otra, aunque sea de superior rango, es globalizar y eso trae uniformidad y quita encanto.

Desde el Foro de Promoción y Defensa de las Novilladas han dado un SOS desesperado que afecta a todo el toreo aunque los profesionales, que son los más afectados, se llaman a andana a la espera de que otros pechen con las espinas de la remontada

Luego salió el toro, llegó Daniel Luque, ya lo advertíamos la semana pasada en esta misma columna, y barrió todos los riesgos. Le cortó las dos orejas a su primero y otra al cuarto, mostró su dulce momento y se acabaron las cábalas de si estamos en la sierra o estamos en el llano camino de la Magdalena y de tantos otros sitios donde le esperan. Si dijo Clarito que los toreros tienen momentos para atacar y momentos para taparse, para Luque suenan las trompetas de asalto total.

Los compañeros de la crítica hablan también de las buenas maneras de Juan Ortega, cuyo toreo, triunfe más o triunfe menos, siempre tiene buen paladar; del arrojo de Garrido, que es de los toreros a los que no hay que dar por perdido; del valor del más tierno David de Miranda, que este año afronta una temporada clave para su futuro; la inteligencia de Álvaro Lorenzo, titula Gonzalo I. Bienvenida para resumir la puerta grande del toledano y subraya finalmente que López Simón falló a espadas.

El otro suceso de la semana ha tenido lugar en Villaseca de la Sagra, donde se ha reunido el Foro de Promoción, Defensa y Debate de las Novilladas, que han hecho público una vez más un SOS, por mi parte diría que un SOS desesperado, un ultimátum que afecta directamente a todo el toreo, aunque los profesionales, que son los más afectados, se llamen a andana a la espera de que otros pechen con las espinas de la remontada y les resuelvan el futuro que no tiene otra fórmula que la aparición de nuevos valores. En ese aspecto tengo la sensación que ni profesionales, e incluyo a todo el sector de arriba abajo, ni aficionados, no le prestamos la atención que merecen los del foro. La misma desatención, piedras y dificultades en el camino que está encontrando la Fundación para arrancar una experiencia que podría marcar el camino, la organización de un paquete de novilladas por Andalucía con implicación de diversas corporaciones y estamentos taurinos entre los que no aparecen, al contrario, las cuadrillas. Una negativa de colaboración en este caso es un ejercicio de hipocresía.

El festival de la Fundación del Toro de Lidia, tan necesario, tan propio, tan lógico, sigue en el limbo. Suena a algo así como la furia de Saturno…

Entre las conclusiones del Foro, su presidente Jesús Hijosa, alcalde de Villaseca y diría que el alcalde de los toros, volvió a señalar, por si alguien tiene dudas, que “la viabilidad de las novilladas –y sin novilladas no hay futuro, eso lo añado yo- dependerá de la reducción y simplificación de los gastos tanto administrativos como profesionales vitales para su continuidad y que dicho problema también es secundado por los organizadores de novilladas en Francia”; y otro alcalde, el de Arnedo, García Ibáñez, Vicepresidente del Foro, ha remachado que “si fuera necesario tomar alguna medida drástica como ir a la huelga, los ayuntamientos y comisiones taurinas organizadores de novilladas no tendrían problema de planear dicha huelga en temporada sucesivas”, lo que viene a aclarar la decisión con la que han afrontado el problemón los que hasta ahora están haciéndoles el trabajo al sector.

POSDATA.- Cuando tanto abundan, me gusta, los festivales taurinos, ya se sabe, los festivales son para el invierno y servidor los prefiere a las corridas montaje que les han usurpado el puesto a los anteriores, resulta que uno que era clave para emprender acciones de promoción -novilladas por ejemplo- y defensa del toreo –guerra en los juzgados a los anti que se pasan de la raya- me refiero al festival de la Fundación del Toro de Lidia, ese, tan necesario, tan propio, tan lógico, sigue en el limbo. Suena a algo así como la furia de Saturno, en este caso de los dioses del toreo devorando a sus hijos. Qué menos que echar un festival adelante me pregunto, para asegurar en el ruedo y en los juzgados el futuro de una profesión a la que tanto dicen amar. ¿Qué mal les puede hacer?