FERIA DE LA VENDIMIA

Litri y Camino, doctorados por sus padres en la Vendimia del 87

Redacción APLAUSOS
jueves 17 de septiembre de 2020
El 26 de septiembre de 1987, dos máximas figuras del toreo, Miguel Báez Espuny “Litri” y Paco Camino, reaparecían en los ruedos para conceder la alternativa a sus hijos, Miguel Báez Spínola “Litri” y Rafi Camino. El festejo fue del todo triunfal y al término del mismo los cuatro toreros fueron paseados en hombros

Nimes es tierra de alternativas célebres. Hace años que ganó fama de buen bajío entre los toreros para doctorarse en tauromaquia. Este año también un novillero dará el salto al escalafón mayor: Marcos. Sin embargo, fue a finales de los años ochenta cuando el Coliseo comenzó a ponerse de moda para ascender de escalafón al lanzar a dos nuevos matadores, Litri y Camino, en una tarde histórica, en la que sus progenitores regresaron a los ruedos por un día para ejercer de padrinos en las ceremonias de sus vástagos.

Fue un día de gran expectación en Nimes. El coliseo acogió a aficionados de toda España que no quisieron perderse el acontecimiento taurino del año. Incluso por la mañana llegó un vuelo chárter fletado desde Madrid con toda la prensa taurina del momento, algunos aficionados y amigos de los toreros. Nadie se quiso perder este festejo.

Se lidió para la ocasión una corrida de Jandilla, que dio un juego desigual y no se lo puso fácil a los actuantes. Cumplieron en varas y los tres últimos se ovacionaron en el arrastre. El sexto fue bueno.

Los progenitores lidiaron un toro cada uno. Miguel Báez “Litri” padre, pese a su edad, estuvo en su papel de torero valiente, como si el tiempo no hubiese pasado. Una media verónica a cámara lenta levantó pasiones. No faltaron los estatuarios que le consagraron en la cima y que hicieron recordar a la afición tiempos pasados. Cortó una oreja y dio dos vueltas al ruedo, retirándose al callejón llorando tras coger un puñado de arena para llevárselo como recuerdo. En este toro dejó un soberbio par de banderillas el que fuera gran banderillero Luis González, que reaparecía sólo por una tarde para acompañar a los Litri en tan sonado acontecimiento.

Paco Camino puso la plaza boca abajo tras un quite por chicuelinas que sólo el de Camas sabe interpretar con esa delicadeza, sentimiento y torería. Enterró los pies en la arena y jugó los brazos como nadie. Tuvo un toro bueno de Jandilla con el que hizo asomar su casta de torero. Cortó una oreja y dio dos vueltas al ruedo.

Miguel Báez Spínola “Litri” recibió primero la alternativa. Estuvo muy valiente en sus dos actuaciones, queriendo mostrar sus ganas por llegar a ser figura. Se palpó la sangre dinástica en cinco emocionantes estatuarios con los que comenzó su segunda faena. Cortó una oreja en cada toro. Por su parte, Rafi Camino dio los mejores muletazos al mejor toro de la corrida, el sexto, todo realizado con mucho temple. Sin embargo, la espada le dejó sin premio.

Al final del festejo, los cuatro toreros fueron paseados a hombros por el ruedo de un coliseo que había sido testigo de un acontecimiento histórico en la tauromaquia. El empecinamiento del empresario Simón Casas consiguió que su plaza tuviera el privilegio de ser el escenario de tan emblemática fecha que, a medida que pasan los años, cobra mayor importancia.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando