La entrevista la hacemos en pleno viaje. No cabe otra posibilidad en los dos meses más frenéticos de la temporada. Del hotel a la plaza, de la plaza de vuelta al hotel y sin descanso, la furgoneta pone de nuevo el motor en marcha y empieza a sumar kilómetros en una ruta que va de norte a sur de España y de este a oeste de Francia bordeando los Pirineos. "Duermo bien en el coche, me pongo música y disfruto del viaje. Es curioso pero después de un triunfo me cuesta más coger el sueño. Supongo que será por la adrenalina". El trajín de las ferias, reconoce, le gusta, para uno eso es torero cabe pensar, y junto a su cuadrilla ha formado una pequeña familia que hacen más amenos los viajes, alivian las tensiones previas a vestirse de luces y hasta se toman licencias para ciertas travesuras pese a las diferencias de edad. "Confieso que me gusta bastante liarla por las habitaciones", dice con una sonrisa pícara detrás de esa cara de niño bueno. "En Pontevedra nos alojamos en un hotel rural que tenía las llaves por fuera y les encerré a todos. Hasta que no estuve subido a la furgoneta vestido para torear, no les abrieron las puertas. Pero luego responden todos y se toman la venganza".
El final de este intenso verano llevará a Marco Pérez hasta Nimes, plaza de la que ha hecho su particular jardín. Pocas relaciones han sido tan fructíferas desde sus comienzos como la del salmantino y el coliseo galo. Nueve orejas y dos rabos en tres actuaciones que van de la alternativa en junio de 2025 a la pasada Feria de Pentecostés. El 20 de septiembre se anuncia en un nuevo reto, como único protagonista. "No se me ocurre mejor escenario que Nimes para torear por primera vez seis toros”, afirma. “Se ha creado un vínculo muy especial con esta plaza, una relación muy íntima. Me siento muy querido por su afición y ahora también un privilegiado por entrar en su historia". Repasas los toreros que han asumido tal compromiso y te saltan nombres de la categoría de Paco Ojeda, Joselito, El Juli, José Tomás… por mencionar algunos, un club de lo más selecto al que ahora se suma el nombre del espada charro. "Impresiona la lista, me llena de responsabilidad y de mucha ilusión. Pero por encima de todo, insisto, me tengo que sentir un privilegiado".
La cadena de triunfos de Marco en Nimes deja claro que de llevar a cabo una apuesta siempre tan arriesgada y compleja como esta debía ser en el coliseo. "En un principio no valoramos hacerlo por la exigencia física y mental a la que te obligan estas tardes. Pero después de darle muchas vueltas, vi que era una oportunidad que no podía dejar pasar. Si repasamos mi carrera, todas las etapas han estado marcadas por tardes de este tipo", apunta y empieza a cantar como si fuera el temario de un examen los tres novillos que toreó una mañana de San Isidro en Las Ventas, su debut con picadores en Istres frente a cuatro novillos, otros cuatro en Guijuelo y el solo de Madrid antes de la alternativa… "mi carrera ha tenido estos puntos de inflexión", remacha. "Son tardes en las que se arriesga mucho y hay que estar dispuesto a todo. Hay mucho que perder pero también hay mucho que ganar. Tener un reto como el de Nimes me motiva y me ayuda para preparar las tardes previas con mayor compromiso del que ya lo hago, me sirve para cruzar esa línea siempre tan difícil que es la que te da el triunfo".
-¿Cómo te has imaginado la tarde?
-Desde que se anunció no he parado de darle vueltas.
-¿Entonces?
-Me la imagino grande, bonita y triunfal. Sí, la he soñado en grande. Estaré preparado para mostrar una vuelta de rosca en mi toreo.
-¿Referencias, consejos de maestros…? Conociéndote seguro que has tomado buena nota
-He visto muchos vídeos de la mañana que dio José Tomás. Fueron -duda-…
-Once orejas, un rabo, un indulto y seis estocadas, le recuerdo.
-Parece fácil y se dice muy a la ligera pero tiene un mérito y una contundencia enormes. La forma en la que toreó, la variedad en quites, las seis faenas, las seis estocadas… es la tarde que tengo en mi cabeza de cara a mi reto.
04/07/1909. Toros de Arribas para Cocherito de Bilbao.
22/09/1984. Toros de Jandilla para Paco Ojeda. Cortó cinco orejas y un rabo.
04/06/1995. Toros de Victoriano del Río, Luis Algarra y Marqués de Domecq para Joselito. Cortó tres orejas.
22/09/1996. Toros de Antonio Ordóñez, Garzón (2º y 4º) y Alcurrucén (3º, 5º y 6º) para José María Manzanares padre. Saludó una ovación.
21/05/1999. Toros de Alcurrucén, Daniel Ruiz, Toros El Torero, Jandilla, José Luis Marca y Torrestrella para El Juli. Cortó tres orejas.
08/05/2002. Toros de Baltasar Ibán para Antonio Ferrera. Cortó cuatro orejas.
19/09/2008. Toros de Daniel Ruiz para El Juli. Cortó siete orejas y un rabo.
20/09/2008. Toros de Garcigrande, Juan Pedro Domecq, Victoriano del Río y un sobrero de regalo de Toros de Cortés (7º) para Sebastián Castella. Cortó cinco orejas y un rabo.
13/05/2010. Toros de Albarreal, Garcigrande (2º y 5º), Núñez del Cuvillo, Alcurrucén y El Pilar para Sebastián Castella. Cortó tres orejas.
26/05/2012. Toros de Miura para Javier Castaño. Cortó cinco orejas.
16/09/2012. Toros de Victoriano del Río, Jandilla, El Pilar, Parladé (indultado), Garcigrande y Victoriano del Río para José Tomás. Cortó once orejas y un rabo.
20/09/2014. Toros de Jandilla y Vegahermosa (6º) para Miguel Ángel Perera. Cortó cinco orejas.
17/09/2016. Toros de Adolfo Martín para Sebastián Castella. Cortó dos orejas.
04/06/2017. Toros de La Quinta, Parladé, Jandilla, Pedraza de Yeltes (4º bis), Carmen Lorenzo y Garcigrande (6º bis) para Juan Bautista. Cortó cuatro orejas.
14/09/2024. Toros de La Quinta para Daniel Luque. Cortó cuatro orejas.
09/06/2025. Toros de Victorino Martín para Borja Jiménez. Fue aplaudido en el tercero.
Fuente: Marc Lavie
MADURAR TRIUNFANDO
Con poco más de un año de alternativa, en Marco Pérez se va asentando un toreo cada vez más sólido a la par que mantiene el ritmo de triunfos que lo sostienen en las ferias. En ese equilibro entre los éxitos y edificar los cimientos de su concepto va construyendo un camino en el que reconoce haber ciertas renuncias. "El toreo te hace madurar a un ritmo muy rápido, te obliga a ello. Desde niño he estado expuesto al público, a sus expectativas sobre mí, a sus críticas, a la presión y a la vez a mi propia exigencia. Me considero artista y toreo para vaciarme. Eso está muy reñido con la obligación diaria de triunfar. A nivel técnico tengo todavía muchas carencias y debo suplirlas con otros registros, con mucha entrega, sobre todo, y ahí surge una batalla interior complicada. Mi concepto se ha llegado a ver en contadas ocasiones. Hay días que te vas al hotel con cierta insatisfacción como artista por no poder vaciarte pero con la alegría de haber emocionado a la gente por otras vías".
-¿Cómo te estás adaptando al toro?
-A pesar de que la gente me tenía como un torero con facilidad para entender a los toros, la realidad es que no he tenido tanto rodaje como parece. Estoy aún en ese proceso de seguir adaptándome a animales con mayor volumen y seriedad.
-¿Y el salto de escalafón?
-Intento más que salir a ser el mejor, a crecer cada día como torero, esa es mi ruta para llegar a lo más alto, que es donde quiero estar.
-Mucha suerte en Nimes.
-Muchas gracias.
Foto: Rubén Castillo

