La velocidad característica de La Palmosilla marcó el ritmo desde el primer golpe de salida. La manada salió ya muy estirada desde los corrales de Santo Domingo, imprimiendo un ritmo frenético que estalló al llegar a la curva de Estafeta. En este punto crítico, el grupo se fracturó, abriendo grandes huecos para los mozos pero multiplicando la tensión debido a la enorme masificación dominical.
A lo largo de la calle Estafeta, la carrera se definió por esa división: cinco astados tomaron la delantera fuertemente agrupados, mientras que un sexto toro cerraba la marcha en solitario, dejando margen para que los corredores se acoplasen a las astas, siempre con el corazón en un puño por el peligro de las caídas.
El punto de inflexión llegó al final de la calle, en el tramo de Espoz y Mina. Allí los animales acusaron el esfuerzo, bajaron notablemente la velocidad y la manada terminó de romperse por completo. En la transición hacia Telefónica y la entrada al callejón, el suelo se convirtió en una trampa con varias montoneras y caídas. Fue en la última parte de Telefónica donde la disgregación se hizo total, provocada en gran medida por la caída al suelo de uno de los toros.

Fortes, acompañado de su hijo y su madre, la también torera Mari Fortes, no quiso perderse el encierro de los toros que lidiará esta tarde.
Pese a encontrarse con decenas de mozos caídos a sus pies en la entrada a la plaza, los de Javier Núñez firmaron una lección de extraordinaria nobleza. En ningún momento derrotaron a los lados, ni hicieron extraños buscando al corredor. Esa nobleza, sumada a lo partida que venía la manada, abrió un abanico de opciones para coger toro en el tramo final, permitiendo carreras bellísimas dentro de la extrema dificultad que presentaba la masificación de hoy.
Con los animales entrando muy disgregados al ruedo, el cronómetro se detuvo en unos vibrantes 2 minutos y 23 segundos. Una carrera rapidísima en su inicio, rota y emocionante en su mitad, y salvada por la limpieza de una ganadería que vuelve a demostrar por qué es tan respetada en Pamplona.
El balance de sanitarios tras el sexto encierro de la feria refleja la intensidad y la masificación del domingo, saldándose con un total de nueve asistencias y ocho traslados a los centros hospitalarios de la capital navarra. En la plaza de toros se está atendiendo una herida por asta de toro en la zona del codo.
Esta tarde serán lidiados por Fortes, Fernando Adrián y Samuel Navalón.
Foto: Diario de Navarra
