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CASTELLÓN. FERIA DE LA MAGDALENA

Toreo caro de Varea en un secarral de bravura

Toreo caro de Varea en un secarral de bravura

El debutante paseó una oreja y realizó lo más destacado de una descastada y complicada novillada de Prieto de la Cal

viernes 28 de marzo de 2014, 10:05h

Mala novillada de Prieto de la Cal en Castellón. Descastada, de muy feo estilo, desarrollando genio y complicaciones. No se emplearon en ningún momento, embistiendo siempre por arriba, con las caras sueltas. No fue el mejor material para ayudar a tres jóvenes de la tierra que tiraron de la afición, que llenó la mitad del aforo de la plaza. Se frustraron los sueños y lo que pudo ser triunfal, quedó en un festejo tedioso y sin brillantez alguna.

Lo mejor del festejo llegó de la mano del debutante, Varea. Un joven de la localidad castellonense de Almazora que posee buen concepto del toreo y apunta muy buen estilo. Cortó una oreja del que fue el único novillo con opciones del conjunto. Sorprendió por su manera de estar en la plaza y por su gusto exquisito a la hora de interpretar su toreo. Cuajó a un novillo de Prieto de la Cal que tuvo calidad y embistió humillado. Varea trazó excelsos naturales, largos, acompañando con la cintura, muy encajado y gustándose. Pulseó muy bien la despaciosa embestida, sin tirones, ligando con mucha templanza. Le imprimió sabor a los pases de pecho y a una trincherilla monumental. Los naturales finales antes de entrar a matar tuvieron categoría. Mató de una estocada algo trasera y a pesar de dos descabellos, cortó una oreja de peso. Brindó a sus compañeros de la Escuela Taurina y su profesor Paco Ramos.

El que cerró plaza siguió la tónica de la novillada, descastado, desarrollando genio y complicaciones, sin emplearse en ningún momento y con feo estilo. Cogió de manera aparatosa al torero de plata Alfonso Carrasco mientras bregaba, encelándose el novillo con él en el suelo. No le desbordaron a Varea las malas maneras del novillo. Lo intentó el de Almazora al natural, tapándole mucho la cara al novillo, pero todo resultó imposible. Bien su muleteo sobre las piernas. Estocada casi entera tendida. Varea no tuvo material para redondear.

Ni las ganas de Vicente Soler fueron suficientes para levantar el vuelo de sus dos faenas con dos novillos descastados. Soler se mostró muy por encima de las condiciones del primero de la tarde, un novillo jabonero que se movió pero sin clase, de descompuesta y rebrincada embestida. Hubo disposición en el novillero de la tierra de principio a final. Se mostró variado con el capote –lo recibió a portagayola-, banderilleó con solvencia y poder y muleteó con firmeza, siempre queriendo romper la embestida hacia adelante. Labor que fue acogida con cierta frialdad por el público. Estocada caída y descabello.

Complicado resultó el cuarto, un novillo aplomado de primeras, muy agarrado al piso y que desarrolló peligro en la muleta, donde exigió firmeza, se metió muy por los adentros sin emplearse, siempre con la cara alta y sin recorrido. Poco más que voluntad y ganas por no quedarse atrás en su tierra pudo mostrar Vicente Soler, dispuesto en los tres tercios.

El valenciano Jorge Expósito, que venía de triunfar en Fallas, se llevó un lote de nulas opciones. Imposible para hacer el toreo moderno fue el segundo de la tarde, un berrendo en negro que llevó la cara alta y suelta en todo momento, sin apenas recorrido ni emplearse en ningún momento. Jorge Expósito porfió con el novillo sobre la diestra en una labor de escaso eco debido al juego del novillo. Media estocada tendida y caída. Pitos para el novillo en el arrastre.

El quinto fue otro novillo imposible y descastado, que no regaló ninguna embestida franca. Anclado al piso, sin recorrido, mirando en todo momento al torero, que sabía dónde estaba. Poco pudo hacer el valenciano Jorge Expósito, que lo intentó sin lucimiento en una faena en la que se escapó varias veces de ser cogido. Mató al tercer encuentro.

Castellón, lunes 24 de marzo de 2014. Segunda de la Feria de la Magdalena. Novillos de Prieto de la Cal, correctos de presentación, todos jaboneros salvo el segundo, berrendo en negro; salvo el noble tercero, resultaron descastados, con genio y deslucidos; sin opciones. Vicente Soler: Ovación con saludos tras aviso y silencio; Jorge Expósito: Silencio y silencio tras aviso; Varea, que debuta con picadores: Oreja tras aviso y ovación con saludos. Entrada: Media plaza.