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FERIA DEL ATLÁNTICO

Importante Robleño, oreja como Escribano en Bayona

Alberto Aguilar saludó tras lidiar al tercero de un encierro de Adolfo Martín con mucha fachada pero poca raza

sábado 06 de septiembre de 2014, 17:27h
Isaac Mesa, subalterno de Escribano, sufrió una "cornada de 25 cms. en la región subescrotal con evisceración de los dos testículos", según el parte médico.

FOTOS DE ROLAND COSTEDOAT DEL FESTEJO

Fotos: ROLLAND COSTEDOAT

Fernando Robleño y Manuel Escribano han logrado una oreja cada uno ante la deslucida corrida de Adolfo Martín jugada este sábado en Bayona. Encierro de poca historia, con mucha fachada aunque escaso motor y ausencia de raza. Los tres espadas pusieron buena voluntad, sobresaliendo la buena faena de Robleño al cuarto -la de más importancia de la tarde- y los buenos pares de banderillas de Escribano, especialmente dos de los ejecutados al quinto. La nota negativa del festejo la puso la cornada de Isaac Mesa en el tercero.

Robleño cortó una oreja del cuarto. Le hizo un quite por chicuelinas antes de una faena en la que la distancia que le dio al toro fue el secreto de la faena. Sin molestar, dándole tiempos, su quehacer fue ejemplo de inteligencia ante un toro sin codicia, que humillaba a ratos pero de poco fondo y de poca raza. Meritorio sobre los dos lados el de San Fernando de Henares, que entró a matar con fe y agarró una estocada caída.

Robleño fue silenciado con el toro que abrió plaza. Frenado de capote, el astado tomó tres puyazos sin nada que resaltar. Tardeó en banderillas, mostrando falta de raza y fuerza en la muleta, quedándose además andarín. Tesonero sobre los dos pitones, el madrileño puso empeño en una labor de buena técnica, en la que sacó lo mejor del toro, que tenía poco dentro, matando de media tendida y dos descabello.

El segundo tomó dos puyazos sin clase. De menos a más Escribano en el tercio de banderillas, arrancando la faena de muleta con un pase cambiado por la espalda. El toro tuvo movilidad, se desplazaba aunque calamocheando y sin humillar. Tesonera labor la del de Gerena por los dos pitones, aunque sin calar por la falta de clase del animal. Mató de tendida trasera y caída sin puntilla y cortó una oreja. Tras la estocada, cayó herido en la zona escrotal el subalterno Isaac Mesa.

Recibió al apagado quinto a porta gayola. El animal, que entró dos veces al caballo sin cumplir, se lo pensó en banderillas y también en la muleta. Tardeó el de Adolfo, que además tenía un corto viaje. Escribano, que se lució con las banderillas, acabó encima del toro sin conseguir nada relevante por el poco fondo del astado.

El tercero, muy armado, intentó saltar la barrera. Tomó dos entradas al caballo y llegó orientado y tobillero a la muleta. Faena meritoria de Aguilar, que, a pesar de las complicaciones del toro, se la jugó por los dos pitones. Destacó en una serie al natural, matando de media desprendida y descabello. Saludó.

El sexto también tomó dos puyazos y, entre uno y otro, Aguilar cayó en la cara sin más consecuencias que el susto. La res cortó el viaje en la muleta por los dos pitones y al madrileño no le quedó otra más que echar mano de la buena voluntad y de una mente más que despejada. Marró en seis entradas con el acero y escuchó los aplausos del público a modo de despedida.

Bayona (Francia), 6 de septiembre de 2014. Feria del Atlántico. Toros de Adolfo Martín, de mucha fachada y poco motor y poca raza. Fernando Robleño, silencio y oreja; Manuel Escribano, oreja y silencio tras aviso; y Alberto Aguilar, saludos y aplausos tras aviso. Entrada: Dos tercios largos. Saludaron Ángel Otero tras parear al cuarto y Rafael Ruiz tras hacer lo propio en el 6º. Isaac Mesa fue herido por el tercero y, según el parte médico, sufrió una "cornada de 25 cms. en la región subescrotal con evisceración de los dos testículos". Fue operado en la enfermería de la plaza.