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MADRID

Espesa tarde en la que Joaquín Galdós saluda la única ovación

La corrida de Fermín Bohórquez condiciona una tarde en la que Fortes se estrelló con el peor lote y el peruano firma lo más destacado; Álvaro Lorenzo, silenciado en ambos turnos

domingo 17 de junio de 2018, 19:02h

Fotos: JULIÁN LÓPEZ

Un toro estrecho de sienes, tocado arriba de pitones, bajo y bien hecho inauguró la corrida de Fermín Bohórquez. Dio señas de su contado poder en los primeros lances. Fortes no lo tuvo en cuenta en un largo recibo capotero rematado en la boca de riego. Las protestas ya habían comenzado cuando el paso por el caballo fue un trámite. En banderillas lidió perfectamente Raúl Ruiz. La falta de fuerza se transformó en un recorrido escaso. Fortes cumplió.

El segundo, largo y musculado, tuvo un punto acapachado en sus pitones. Buena expresión en su conjunto. Álvaro Lorenzo lo recibió con templadas verónicas. Todo el capote adelante enganchó las embestidas. El tercio de varas supuso de nuevo un trámite. Joaquín Galdós firmó un rítmico quite por chicuelinas. En banderillas destacó la sutil brega de Sergio Aguilar en la que descolgó con clase el toro. Cuando lo apretó Lorenzo en la segunda tanda al toro le faltó casta para empujar las telas hasta el final. El aire también condicionó la faena. Lorenzo se tapó sin demasiado lucimiento.

Largo y con badana fue el tercero. El toque abrochado en los pitones no restaba seriedad ya que enseñaba las palas. Desde salida mostró el tranco que caracteriza la mejor versión de su procedencia. Perdió las manos desluciendo el buen recibo de Joaquín Galdós. Se desataron las protestas por los huecos encuentros en el caballo. El quite de Fortes por gaoneras fue demasiado exigente para la condición del toro, que continuaba con su ritmo pero con la fuerza justa. Joaquín Galdós inició la faena empujando al toro hacia delante. Encontró el acople en la segunda tanda por la mano derecha. Hubo reunión y compás en algunos tramos de la faena. Bajó la faena por el pitón izquierdo porque el toro se venía más derecho y la muleta viajó con mayor ligereza. Una nueva tanda por la derecha remontó la entonada actuación. La nobleza se tradujo en los finales en sosería.

El cuarto fue un toro bajo al que protestaron de salida por su falta de trapío. Las hechuras fueron armónicas pero al límite de la presentación exigida en esta plaza. Fortes lo paró por verónicas y una media en la que el toro clavó los pitones. A partir de ahí comenzó a perder las manos constantemente. Una fuerte protesta pidió la devolución del toro que Justo Polo desestimó. Fortes, como Lorenzo, brindó al cielo en el aniversario de la muerte de Iván Fandiño. Inició la faena con un pase cambiado con la muleta prácticamente plegada. Después el toro sumó a su falta de fuerza una evidente falta de raza. Fortes se justificó con voluntad.

El quinto fue un toro hondo, bajo, que abría la cara descompensando definitivamente la corrida. Obedeció con buena humillación al personal capote de Álvaro Lorenzo, que lo voló como solo lo hacen los elegidos. En el caballo empujó sin emplearse. El inicio por alto de Lorenzo tuvo mando. Enseguida el toro se desfondó. A Lorenzo parecieron faltarle ideas en un espeso trasteo.

Estrecho de sienes fue el sexto de Bohórquez. Suelto en los primeros tercios. Galdós lo paró con facilidad. El mejor momento con el capote llegó en un galleo por chicuelinas en el que el peruano lo dejó en suerte con buen aire. El toro tuvo algunas arrancadas inesperadas que pilló a Galdós por sorpresa. El peruano decidió basar el trasteo sobre las piernas. Buen macheteo pero antes debió enseñar la condición del toro. Tras tres pinchazos, descabelló al tercer intento.

Madrid. Domingo 17 de junio de 2018. Toros de Fermín Bohórquez, correctos de presentación y de escaso juego, destacando tercero y quinto. Fortes, silencio en ambos; Álvaro Lorenzo, silencio en ambos; Joaquín Galdós, ovación con saludos y pitos. Entrada: Un cuarto. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Iván Fandiño.