"Estoy contento de poder estar aquí, habiendo salido del hospital. Tenía muchas ganas porque ahí dentro no se pasa bien". Son las primeras palabras de Andrés Roca Rey tras abandonar el hospital Viamed Santa Ángela de Cruz después de permanecer cuatro días ingresado a consecuencia de la grave cornada que sufrió el pasado jueves en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
Caminando por su propio pie y apoyándose en una muleta, Roca Rey, a quien se le ha retirado uno de los drenajes y está pendiente en los próximos días de que se le retire el segundo, ha salido del hospital acompañado de su apoderado Luis Manuel Lozano: "Ahora viene la parte dura de la recuperación, que es la rehabilitación. Mañana empiezo con el fisio a rehabilitarme y espero estar listo para volver a los ruedos cuanto antes".
En cuanto a la fecha de reaparición, aún es una incógnita, según declara el propio diestro: "Tuve mucha suerte con el tema de arterias pero hay muchísimos destrozos musculares; no sé cuándo podré reaparecer", si bien pretende volver lo más pronto posible.
Roca Rey también se ha referido al duro percance que sufrió el pasado jueves: "Fue una faena y una tarde en la que me sentía muy tranquilo y a gusto, y después llegó el percance, pero me quedo con un buen sabor de boca ya no solo por lo que sentí sino por todo el cariño y toda esa pasión y entrega que me ha mostrado el público sevillano", ha concluido el torero.
Andrés Roca Rey sale del hospital junto a Luisma Lozano I GTRES
