ENTREVISTA

Samuel Navalón: “Con lo sucedido hasta ahora, el debut con caballos llegará este verano”

Carlos Grasa
lunes 22 de mayo de 2023
Vencedor en los certámenes de Ciudad Rodrigo, Vistalegre y Bougue, una oreja en Valencia, dos en Castellón y el reciente indulto en Bargas, el joven espada de Ayora, a las puertas de su paso al escalafón de picadores, solo conjuga el verbo triunfar

Samuel Navalón es un joven novillero sin caballos que a pesar de su corta trayectoria en los ruedos ya ha logrado hacer sonar su nombre entre los aficionados. Tiene dieciocho años, es valenciano de nacimiento y se está formando en la Escuela Taurina de Albacete. En su esportón ya tiene varios certámenes logrados, el Ciudad Rodrigo o el de Kilómetro Cero de Vistalegre son algunos de los más importantes. Sus logros y su concepto del toreo hacen que tenga ya en mente su debut con caballos.

-Empezaste la temporada ganando el bolsín taurino de Ciudad Rodrigo, ¿qué supuso comenzar así el año?

-Para mí fue una alegría muy grande, me estuve preparando de manera muy intensa para que las cosas salieran como salieron en Ciudad Rodrigo. Hacer el paseíllo con las figuras y torear en esa plaza tan emblemática supuso una experiencia nueva y me ha marcado totalmente. Desde entonces hasta ahora, el devenir de la temporada ha sido muy positivo, he podido ganar varios certámenes más. Se puede decir que me ha abierto puertas, y a nivel personal me ha servido mucho, empezar así la temporada te da un voto de moral.

-Para los que todavía no te conozcan, ¿qué concepto del toreo tiene Navalón?

-Creo que mi concepto está aún por definir, acabo de empezar en esto y todavía queda todo por trabajar y lograr, pero sí es cierto que busco cada día en mi toreo la profundidad, torear despacio, rítmico y sobre todo apasionarme con lo que estoy haciendo y mostrar a la gente que venga a verme lo que siento delante de la cara del toro.

-En el certamen Kilómetro Cero de Vistalegre conseguiste el primer puesto, ¿cómo ha repercutido ese éxito en el devenir del año?

-Kilómetro Cero me responsabilizaba mucho, aunque sea Vistalegre acaba siendo Madrid y en el mes de febrero poder ponerte el vestido de luces y competir con compañeros que tienen un gran nivel supone una responsabilidad muy grande. Lo viví como algo muy bonito, es cierto que me pesó un poco ya que era la primera vez que me ponía el vestido de torear desde la temporada anterior pero pude disfrutar, sobre todo la final. Ese día me embistió un novillo de Ginés Bartolomé con mucha categoría y lo pude disfrutar toreando como he ido buscando durante todo el invierno. Poder ganar ese certamen me ha dado mucha alegría y aunque sepas que te queda todo por lograr te da moral para seguir trabajando al máximo. Creo, además, que siendo televisado como fue y con la repercusión que le han dado me ha servido mucho.

De ahí vinieron dos plazas importantes de principio de curso, donde también destacó, Valencia y Castellón.

-Fueron dos tardes muy importantes. Desde que me vi anunciado me hizo mucha ilusión, a parte me siento allí como en mi casa, es mi tierra y son mis raíces, estaba muy responsabilizado y llegué queriendo que los aficionados vieran lo que quiero ser. Tuve suerte en ambos sitios, me embistieron los novillos y no quise dejarme nada dentro. En Valencia fue una pena pinchar ese novillo de Jandilla, que tuvo mucha clase y me permitió expresarme como siento pero perdí la segunda oreja. En Castellón me quité esa espina pudiendo cortar las dos. Me sentí un privilegiado haciendo el paseíllo allí.

-Tu incursión en Francia también se saldó con éxito en el certamen de Bougue, y en Francia tienen muy presente al que triunfa.

Fue muy importante, participamos diez novilleros y solo podían torear tres la final. Llegué con muchas ganas, pude torear dos novillos en la final de la ganadería de Camino de Santiago, con mucha clase ambos, y ganar me ha abierto las puertas de diferentes ferias. Por ejemplo, a finales de mayo iré a Vic-Fezensac, creo que son oportunidades maravillosas que no puedo dejar escapar.

-Cuentas tus tardes por triunfos, ¿qué tiene Samuel Navalón en la cabeza que convierte cada actuación en un éxito?

Quedaría feo que yo lo dijese, pero ante todo tengo ganas de triunfar y de querer ser, creo además que no me falta afición para cada tarde buscar dar una mayor dimensión de mí. En el trabajo diario lo intento dar y cuando llego a la plaza disfruto de cada momento pero sobre todo sabiendo que el triunfo debe llegar.

-A pesar de su corta carrera, Navalón suma ya un indulto a su currículum, ¿qué sensaciones viviste en la tarde del indulto en Bargas?

-Es el primer indulto de mi carrera y fue especial, como un sueño. Ver a las figuras del toreo indultar tantos toros en tantas plazas, a mí me hacía soñar con poder hacerlo algún día, y que llegase en Bargas fue muy bonito. La tarde entera la disfruté, al primero ya le pude cortar las dos orejas ya que fue un novillo que tuvo mucha emoción y el segundo tuvo mucha clase y fue un gusto torearlo. El indulto lo sentí como en una nube, me pillaba de nuevo. Cuando ya vi que lo había indultado fue una satisfacción tremenda.

-Samuel, para conseguir todos estos logros, la preparación es fundamental, ¿cómo son tus entrenamientos?

-Intento intensificar los entrenos cuando llegan las fechas claves, con mucho toreo de salón, claro. Ahora tengo la suerte que al estar con Nemesio, mi apoderado, puedo ir mucho al campo y con más intensidad, me está aportando mucho en cuanto a soltura y matices técnicos delante de los animales.

-¿El debut con caballos está ya a la vista?

-Sí, cada día lo veo más cercano. A principio de año no sabía si iba a llegar en esta temporada o la siguiente, pero con lo sucedido y las sensaciones que estoy viviendo en la plaza pronto llegará. No puedo decir la plaza aún pero si Dios quiere y si no lo impide nada, será en verano y me permitirá ir a las ferias que quiero como novillero.

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