MÁLAGA

Soñada reaparición de Salvador Vega en Estepona

Cuatro orejas y rabo para el malagueño en una noche en la que compartió triunfo con Cayetano, que ofreció un recital de su mejor toreo
Juan Belmonte
sábado 01 de agosto de 2020

Fotos: José María Mera Tejada

Triunfal resultó la reaparición en los ruedos de Salvador Vega. Como si no hubiese pasado el tiempo, recordó la categoría de su toreo despacioso y templado. El primero fue un algarra de mucha nobleza y clase que duró lo justo para que Salvador Vega recordara la clase de torero que es. El malagueño toreó despacio y con mucho temple en una faena justa y medida. Mató de estocada tendida y cortó las dos orejas.

Su segundo también fue un toro noble, al que toreó sin obligarlo mucho. Faena muy parecida a su primera, con detalles de calidad y despaciosidad. Mató de una gran estocada y fue premiado con las dos orejas y el rabo. Se le pidió la vuelta al ruedo al toro, que fue finalmente ovacionado en el arrastre.

Cayetano no se terminó de acoplar con su primero, dejando pasajes sueltos pero sin realizar una labor compacta. Brindó la muerte de su segundo a Salvador Vega. El menor de los Rivera se desquitó frente a un toro bravo. Lo exprimió al natural y acabó también metiendo al animal por el pitón derecho también, lado que no parecía tan claro. Faena monumental de principio a fin, del mejor Cayetano. Mató de una buena estocada y le cortó dos merecidas orejas.

El tercero fue el garbanzo negro de la primera parte con el que Pablo Aguado no tuvo opción alguna. Dejó buenos lances a la verónica Aguado frente al sexto, pero todo quedó en eso. El toro se fue a tablas en la primera tanda y nada pudo hacer el torero. Imposible el lucimiento.

Estepona (Málaga). Sábado, 1 de agosto de 2020. Toros de Luis Algarra, correctos de presentación y juego desigual, destacando 1º, 4º y 5º. El peor lote fue a parar a manos de Pablo Aguado. Salvador Vega, dos orejas y dos orejas y rabo; Cayetano, ovación con saludos y dos orejas, y Pablo Aguado, palmas y silencio. Entrada: Buena entrada, sobre 2.000 localidades. Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la pandemia. Salvador Vega fue obligado a saludar una ovación.