Morante abrió plaza frente a un ejemplar encastado que lució una embestida boyante por el pitón derecho, lado por el que basó su trasteo, con series ligadas y ajustadas, de mentón hundido y esa expresión tan personal. Lamentablemente falló con los aceros, hasta en diez ocasiones en el caso del descabello. Fue silenciado.
Talavante se enfrentó a un enclasado ejemplar de Santiago Domecq que metió la cara abajo por los dos pitones. En el recibo de capote hubo variedad y en la faena de muleta destellos de gran brillantez, además de toreo encajado en redondo, con cambios de mano excelsos. Y como además mató bien y a la primera a sus manos fueron las dos orejas.
Gran faena de David de Miranda al tercero, a buen seguro espoleado por las actuaciones y la compañía de Morante y Talavante. Hubo verónicas magníficas por el pitón derecho, toreo deletreado por los dos pitones y arrimón final, con el resultado final de dos orejas y rabo para el torero onubense.
El áspero cuarto arrolló por el pitón derecho y acometió con ímpetu por el zurdo, con arrancadas intempestivas y faltas de ritmo. Lo intentó Morante, que le robó pasajes aislados al natural haciendo un esfuerzo que no prolongó su quehacer en exceso vista la imposibilidad de lograr lucimiento. Pinchó dos veces y descabelló.
A placer anduvo Talavante ante el bravo quinto, que persiguió la tela roja con codicia y nobleza. Faena de sutilezas y gran composición plástica, con algún atisbo de petición de indulto disipado cuando el toro se vino a menos. El premio se limitó a ovación después de marrar con el acero.
David de Miranda completó una tarde pletórica ante el bravo sexto, otro gran toro de Santiago Domecq que hundió la cara en la arena y fue hasta donde le llevó el onubense, firme y vertical, plantando cara al toro y, de paso, a las figuras. No faltó el arrimón, aguantando algún parón meritoriamente. Mató a la primera y otras dos orejas acabaron en su esportón.
Almodóvar del Campo (Ciudad Real), sábado 19 de septiembre de 2026. Toros de Santiago Domecq, bien presentados y de gran juego en conjunto a excepción del áspero cuarto. Morante de la Puebla, silencio y ovación con saludos; Alejandro Talavante, dos orejas y ovación con saludos; y David de Miranda, dos orejas y rabo, y dos orejas. Entrada: Lleno de "No hay billetes".
