Categorías: Opinión

Torear una al año

Probablemente la profesión de torero junto a la de misionero, en el tercer mundo, son las más vocacionales que existen, porque exigen renuncia a muchas cosas, total entrega...

Probablemente la profesión de torero junto a la de misionero, en el tercer mundo, son las más vocacionales que existen, porque exigen renuncia a muchas cosas, total entrega hasta el punto de arriesgar la vida constantemente para poder hacer aquello que tan intensamente se siente.

Efectivamente, el ser torero se fundamenta en un sentimiento fuerte, intenso, profundo, nacido en el mismo centro del alma, que cuando se tiene te invade, te domina totalmente, resultando imposible librarse de él, de tal manera que ocupa la mente siempre, empujando hacia el toro para ante él expresarse. Por eso ser torero es toda una filosofía de vida, una forma apasionada y apasionante de entender la vida y pasar por ella.

Sólo así se puede explicar que muchos toreros, diría la mayoría, pues a figuras sólo llegan unos cuantos, aún toreando muy poco, hagan vida de torero y se entrenen 365 días al año, como si tuviesen que torear al día siguiente. Muchos de ellos sólo torearán una corrida al año, generalmente en la ciudad de su nacimiento o residencia, pero es que otros están en peores condiciones, porque ni siquiera pueden torear una al año.

Da lo mismo, cada día se levantan y se acuestan pensando en el toro, entrenándose (corriendo, toreando de salón y, si pueden, en el campo) como si tuviesen firmadas 80 corridas, con la ilusión de un día "armar un lío muy gordo" en cualquier sitio, aunque mejor si puede ser Madrid o Sevilla, para a partir de ahí rápidamente situarse en figura, y eso un día y otro, y otro, ….., a veces durante muchos años. Inasequibles al desaliento, se les verá viviendo en torero, vistiendo en torero, andando en torero, hablando de toros, recordando algún éxito, que seguro lo hubo, reviviendo miles de sueños, entre los que seguro está salir a hombros por la puerta grande de las Ventas.

Y es que el que nació torero, vivirá y morirá torero, triunfe o no triunfe, vivirá sus sueños, que sólo son suyos y nadie se los puede arrebatar, y así debe ser. Todos los toreros me merecen un gran respeto, pero más aún esos que torean muy poco, o casi nada, a pesar de lo cual continúan preparándose como si tuviesen que torear muchas corridas y soñando que algún día cambiará la suerte, y harán realidad su gran sueño.

En homenaje a ellos he querido escribir este breve artículo y desearles que en la próxima temporada, que empezará muy pronto en Valdemorillo, puedan cumplir sus deseos.

Acceda a la versión completa del contenido

Torear una al año

Rafael Comino Delgado

Compartir
Publicado por
Rafael Comino Delgado

Entradas recientes

Víctor y Clovis, con tres y dos orejas, triunfan en Mauguio

El trofeo de la novillada de la Romería, que tenía un acento cien por cien…

9 horas hace

A hombros Tomás González tras una notable tarde en Fuentes de León

Dos orejas para el novillero aragonés que destacó por su clasicismo frente a una buena…

10 horas hace

Pleno de figuras para las dos corridas en Palma de Mallorca este verano

Morante, Roca Rey, Castella, Manzanares, Talavante y Diego Ventura se darán cita en el Coliseo…

10 horas hace

Explosiva tarde de "No hay billetes" en Granada: triunfo de El Fandi y Aguado, y torería de Morante

Granadino y sevillano compartieron salida a hombros en una tarde que acabó el papel después…

12 horas hace

Decimoséptimo "No hay billetes" en un San Isidro para el recuerdo

Los toros de Victorino Martín junto a la terna formada por Morenito de Aranda, Fernando Adrián…

12 horas hace

La sinceridad de Román abre la puerta grande en Las Ventas ante un bravo victorino

El valenciano desoreja con rotundidad al encastado "Gallarete" al que, además, receta una gran estocada…

12 horas hace