FERIA DE LA PEREGRINA

Ventura, intratable en Pontevedra, cuatro orejas y a hombros

Ferrera corta una oreja del quinto tras una faena donde brilló al natural; El Fandi logró una oreja del tercero y malogró con la espada el triunfo en el sexto
B. Ponte
sábado 11 de agosto de 2018

Fotos: VERÓNICA DOMÍNGUEZ

Rompió la tarde Diego Ventura a las primeras de cambio con un toro de Los Espartales al que recogió ya de salida a la grupa de manera vibrante, buscando la reunión con el toro y la conexión instantánea con el público. Espectacular segundo tercio clavando siempre en el estribo, reunido y en la cara del toro, saliendo de cada embroque con vistosidad, emoción, entrega y mucha garra a lomos de Importante. Toreó también Ventura a dos pistas cambiando la trayectoria de la embestida del de Los Espartales con el caballo por los adentros. Rejón fulminante y dos orejas.

El primero de lidia ordinaria, del hierro de Virgen María, fue un toro bien presentado que tuvo buenas condiciones desde que salió de chiqueros si bien acusó falta de fuerza. A medida que transcurrió la lidia, el de Virgen María se fue parando y poniéndose a la defensiva lo que obligó a que Antonio Ferrera tuviera que tirar de recursos y buen oficio para cuajar faena. Lo intentó sobre ambas manos con un toro que poco a poco fue acortando el viaje y sus acometidas. Esforzada actuación de Ferrera que resolvió de una estocada trasera.

El burraco que hizo tercero fue recibido por El Fandi con tres largas de rodillas y lances a la verónica. Un lío formó en el quite por lopecinas, que fue el prólogo a una actuación en banderillas a más con un tercer par con el sombrero de adorno que puso en pie la plaza al grito de “Fandi, Fandi”. Comenzó nuevamente la faena de rodillas pero el toro comenzó a rajarse ante tanto poder y lidia tan exigente, lo que hizo que El Fandi tuviese que echar mano de recursos y oficio cuajando una faena vibrante que llegó al tendido y que tuvo un epílogo fulgurante con el diestro de rodillas y perdiéndole la cara al toro de espaldas. Estocada recibiendo pegado a tablas y dos descabellos. Una oreja.

El que hizo cuarto fue otro toro bueno al que tuvo que dejarse llegar a las cabalgaduras para cuajar embroques vistosos, llenos de emoción y entrega. Ventura se agigantó y nuevamente protagonizó una actuación maestra ante un toro que amagó con rajarse a tablas. El de La Puebla se entregó buscando el triunfo y la complicidad con el tendido y lo logró, arriesgando los caballos y explotando con un toreo rotundo y espectacular. Tercio de banderillas muy ortodoxo, buscando la reunión ajustada y precisa al estribo e interpretando cada suerte con pureza, de frente, con valor. El par a dos manos final que precedió a un rejón certero fue el colofón de una tarde que se saldó con dos nuevas orejas.

El quinto salió con buena condición pero escasas fuerzas y a pesar de desmontar al picador, su pelea no fue espectacular. Lo tuvo que cuidar extremeño en un equilibrio de recursos acorde a las necesidades del astado, que hizo muy complicado poder hilvanar un trasteo compacto y rotundo y que además fuera lucido. Siempre suave con el toro, Ferrera logró lo más vistoso y lucido en el toreo al natural, llegando a dibujar muletazos de buen corte y trazo. No tuvo más opción que acortar distancia cuando el toro acabó parado, protagonizando un arrimón en el que buscó su toreo íntimo en conexión con el toro pidiendo el cese de la música. Estocada certera rodando el toro sin puntilla. Oreja.

El que cerró plaza estaba bien presentado pero al igual que los anteriores también estuvo falto de raza y fuerza. El Fandi supo aprovechar las condiciones del astado cuajando una lidia total y espectacular, siempre a favor del toro. Trasteo sobre ambas manos siendo peor por el izquierdo. Pinchazo y estocada baja que le privó de un nuevo trofeo.

Pontevedra. Sábado 11 de agosto de 2018. Toros de Los Espartales, para rejones (1º y 4º), y uno de Santa Ana (2º) y tres de Virgen María (3º, 5º y 6º) para lidia ordinaria. Diego Ventura, dos orejas y dos orejas; Antonio Ferrera, ovación con saludos y oreja; El Fandi, oreja y ovación con saludos. Entrada: Tres cuartos de plaza.

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