NO HAY BILLETES EN DON BENITO

Ventura, Roca y Ginés Marín festejan por todo lo alto el día de Extremadura

Antonio Girol
martes 08 de septiembre de 2026
La plaza de toros de la localidad pacense colgó por segundo año consecutivo el "No hay billetes" en una artística tarde de nueve orejas y un rabo
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Tuvo Diego Ventura un antagonista que no se lo puso fácil, no porque el toro careciese de nobleza sino por la frialdad que derrochó durante toda la lidia, además de la falta de ritmo que le hizo aún más difícil que pudiera mostrar su tauromaquia. Tiró de oficio y a base de exposición con sus cabalgaduras, fue macerando al de Ángel Sánchez y Sánchez al que le clavó dos rejones de castigo con Guadalquivir. Necesitaba el de Ángel Sánchez que le llegaran mucho para encelarse y lo consiguió el rejoneador con Quirico a dos pistas con el que buscó la conexión con el tendido. Puso cortas al violín con Brillante. Oreja

Lanceó Roca Rey a pies juntos al de Victoriano del Río y de idéntica guisa inició el último tercio para sacarse al astado a los medios. Se frenó el astado en los lances de capa y también en la muleta, lo que obligó a Roca a pulsearlo y, que de esa manera, aprovechando la inercia de la embestida a media altura, sacarle los derechazos. Se desplazó un punto más por la izquierda y lo aprovechó el peruano, para luego acortar distancias y meterse en los terrenos del animal hasta formar un taco. Dos orejas.

Gustó mucho el quite por cordobinas que instrumentó Ginés Marín a su primero, del hierro de Virgen María. Un toro con un punto de mansito que se movió mucho en banderillas, aunque de manera informal y yéndose suelto. Sentado en el estribo, a dos manos, inició el último tercio con ayudados por alto. Esa informalidad en la embestida la mostró en la muleta y Marín lo entendió bien por ambas manos, me gustó mucho al natural por cómo templó al astado. Hubo una arrucina en la que expuso una barbaridad y que cantó el respetable en los tendidos. Los doblones para cerrarlo antes de irse a por la espada tuvieron aroma al torero puro que siempre ha demostrado este joven espada. Dos orejas.

El cuarto sacó más pies, Diego lo paró en círculos a lomos de Trianero, un caballo muy joven y que apunta muy alto. La expresividad y valentía de Oro Negro a dos pistas despertó la ovación del público antes incluso de clavar banderillas. Siguió con Quitasueños que bate muy en corto y enloquece a los públicos y cerró el tercio con Bronce con el que clavó sin cabezada. Puso la plaza en pie con las rosas y las cortas al violín con Guadiana. Dos orejas y rabo.

El quinto, también de la divisa de Victoriano del Río, no terminó nunca de estar metido en los engaños durante los primeros tercios. Roca Rey lo pasó por alto en una serie de estatuarios para después templar mucho a su antagonista e ir ahormándolo poco a poco, acompañando las embestidas para luego exigirle en distancias más cortas, en ese territorio en el que embelesa a los públicos por cómo se deja llegar los pitones y saca los pases a base de pulsearlo e imantar al astado con el péndulo de su muleta. Oreja.

También fue informal el sexto que salió suelto en banderillas. Con el sabor añejo de la montera calada Ginés Marín muleteó al cierraplaza en una faena en la que tuvo que tirar de líneas rectas para conducir las embestidas de un toro sin fineza y que no humilló nunca. Volvió a dejar buenos compases por el pitón izquierdo, echando los vuelos al hocico y sin aburrirse por más que el de Virgen María salía siempre con la cara arriba. Oreja muy meritoria.

Don Benito (Badajoz). Martes 8 de septiembre de 2026. Toros de Ángel Sánchez Sánchez (1° y 4°) para rejones, y Victoriano del Río (2° y 5°) y Virgen María (3º y 6°) para lidia a pie, desiguales de juego y presentación. Diego Ventura, oreja y dos orejas y rabo; Roca Rey, dos orejas y oreja; y Ginés Marín, dos orejas y oreja. Entrada: Lleno de "No hay billetes".

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