En un cercado próximo a la casa una corrida de toros cinqueña se sale de ojo. Una preciosidad. Ochos toros bajos, reunidos, limpios, cárdenos, chatitos, degollados, de escasa badana, de piel fina, mirada vivaz, alerta ante los intrusos, cárdenos. Llevan el hierro de Pallarés en la parte alta de su anca y no pueden negar su procedencia, puros santacoloma en su versión más refinada y auténtica. Paramos el coche, Arjona se toma sus precauciones cuando se baja a retratarlos. Pilar Buendía, esposa de José, está en el inicio de la historia. Son sus toros. Nos explica que la corrida se quedó en el campo el año pasado víctima del descenso de festejos y sobre todo, apunta ella, del poco aprecio que le tienen los toreros a su encaste.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Y también santacoloma
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…