La Feria de Abril del año 2000, la última que seis meses antes de su muerte programó Diodoro Canorea, fue muy tardía. Como la de este año. El Domingo de Resurrección cayó en día 23 y la gala del Domingo, la preferia, la feria y el ya agonizante festejo del lunes de resaca (sic) se dieron eslabonados y sin pausa. Fue un abono de 28 festejos, uno menos que los de la edición de 2011. Dieciocho corridas de toros, dos de rejones -una, en terna y en tarde exenta, y otra, en sexteto y matinal- y ocho novilladas.
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