Ser figura, de los toros o de lo que sea, implica varias cosas que son innegociables. Una de ellas es la de ofrecer al espectador un nivel superior a la media, a lo corriente, a lo que vemos habitualmente en gente de más bajo nivel. Y entre las obligaciones: el no defraudar con el toro.
Si eres figura ya tienes una ventaja que no tienen los demás: puedes elegir las mejores ganaderías, en el buen sentido de la palabra. Las ganaderías que más embisten y que más propician el éxito. Pero no las ganaderías más claudicantes, degradadas, insufribles y soporíferas. Eso no se lo puedes hacer tragar a tus partidarios como si ellos tuvieran la obligación de aguantar caprichos y errores. Si eres figura matas lo mejor; y la ventaja es que ahí embisten más toros y son menos ariscos. Vale. Lo aceptamos. Aunque de cuando en cuando, como siempre hicieron las figuras de todos los tiempos, habrá que hacer un esfuerzo y matar las llamadas duras. Pero en fin: ya tienes tu ventaja por ser figura. Ese sería el caso, faltaría más, de Ponce. Figura y encima loada por la longevidad, intensidad y mil méritos más.
Lee el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Cuando se equivocan las figuras
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…
La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a…