Taurino antes que propiamente ganadero, José Luis Marca, fallecido hace cinco años, supo a mediados de los 70 comprar con acierto y fortuna a la familia de Juan Pedro Domecq y Díez en los primeros repartos o desgajes de lo que al cabo de cinco años empezó a llamarse Jandilla. Jandilla y no Juan Pedro. Las sangres de una y otra parte son en origen una sola y la misma, pero la historia demuestra que son los ganaderos quienes hacen y deshacen las ganaderías. Sin contar con una previa y clamorosa perogrullada: son los sementales los primeros y últimos responsables de la bravura. No los únicos.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2063
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2063 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2063 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Dos docenas de aspirantes
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…
La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a…