El Planeta de los Toros de Díaz Cañabate es un raro mundo que a algunos les parece que no tiene ni pies ni cabeza. Y es que hay que entenderlo desde el corazón, y en él queda más patente que en ningún otro que aquí nadie vino para quedarse, que llegamos de la nada y después de un ratito, que siempre nos sabrá a poco o a demasiado según nos vaya, volveremos a la nada. En pocos mundos se hace tan tangible, como en el del toreo, que venimos con billete de ida y vuelta y estamos aquí cuatro días con pasado mañana.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2116
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2116 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2116 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
El sacerdocio del toreo
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…
La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a…