Los camellos se quedan sin trabajo. Síntoma evidente de que, o no se les necesita, o que les sucede como a los apoderados de las figuras: su aportación a nuestra/su imagen es irrelevante. Los camellos en paro, pero flipamos. Sucede que tenemos ya en nuestro ADN suficiente narcología para el flipe individual y colectivo. Y hasta para transmitirlo genéticamente. Hemos aceptado como país, ser una provincia de Alemania, su meublé, su piscina de verano. Lleva Latinoamérica (gas, petróleo, riqueza natural, potencial sin fondo) esperando a un líder con DNI de aquí, pero nosotros mantenemos la posición de a cuatro sexual. Describo: mirada al suelo con gesto de ¡ay!, culo hacia el norte, ocupado por miembro alemán. La nuca nos huele a cerveza y la espada a pecho teutón. O nos cabe, o nos va la marcha. España, que hizo un Dos de Mayo.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…