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FERIA DE SAN ISIDRO

Emilio de Justo vuelve a convencer a Madrid

El extremeño cuaja al sexto, un enclasado toro de Victorino, y le corta una oreja de mucho peso; seria actuación de Daniel Luque; sin acierto Chacón

miércoles 29 de mayo de 2019, 18:53h

Fotos: JAVIER ARROYO

El hierro de Victorino Martín coronaba con cal el ruedo de Las Ventas. El primero, astifino y con el clásico hocico de rata de la casa, no fue fácil. Octavio Chacón, con su personal brega sobre las piernas, lo condujo en los primeros compases. En el caballo no terminó de empujar. Brindó la faena al rey emérito, Juan Carlos I. El toro se quedó por debajo en sus arrancadas, más de genio que de casta. Octavio Chacón aguantó miradas y viajes por dentro con mucho mérito. En un derrote estuvo a punto de ser alcanzado. La espada quedó algo caída. Se aplaudió al toro de forma incomprensible. Silencio.

El cuarto fue cornipaso y astifino, de lomo recto. Hechuras puras del origen Escudero Calvo. Tuvo la virtud de humillar desde salida aunque no terminó de romper en ninguno de los tres tercios. En varas empujó sin terminar de emplearse. En banderillas midió. Fue en la muleta donde su humillación estuvo acompañada de clase aunque solo tres tandas. Octavio Chacón firmó un buen inicio muletero. No terminó de entender esas buenas embestidas el gaditano. El toro empezó entonces a sacar la cara por alto, a vencerse y a reponer. La estocada en lo alto y de inminente efecto no tapó bocas. El toro fue ovacionado en el arrastre. Pitos tras aviso.

El segundo victorino, fino y largo, algo tocado de pitones, enseñó las palas. Lo recogió fácil Daniel Luque, que lo hizo todo a favor del toro. Se empleó en el peto aunque se picó trasero. Luque brindó también al rey Juan Carlos. Empezó la faena genuflexo aunque rápidamente vio las virtudes del toro, especialmente por el pitón derecho. Sin terminar de humillar, el toro tenía ritmo en sus embestidas. En cada muletazo iba perdiendo recorrido. Hubo derechazos ceñidos y grandes pases de pecho. Por el izquierdo bajó la faena, el victorino rebañaba. Al volver a la derecha de nuevo surgieron bellos derechazos y aguantó un parón entre los muslos. La estocada quedó trasera. Ovación para el toro. Saludos tras aviso.

El quinto, largo y alto, resultó rebrincado de salida. Luque lo recibió con oficio y remató con una bonita media. Peleó bien en el caballo. Directamente se puso a torear sobre la mano derecha. Los dos derechazos primeros tuvieron recorrido, en el tercero se quedó por debajo. Tras sobarlo un poco, el sevillano mostró firmeza. Hubo muletazos despacio de mucho mérito pero el tendido 7 estuvo muy cicatero con la colocación. Por el izquierdo midió y se volvió muy rápido. Se volvió reservón y le faltó humillación. Luque porfió, quizá en exceso, aunque mostró una imagen seria y profesional. La media estocada quedó trasera y tuvo que emplear el descabello. Silencio tras aviso.

El tercero fue protestado de salida, quizá algo falto de remate. La seriedad la daba el garfio del pitón derecho. Emilio de Justo lo saludó genuflexo con unas toreras verónicas. Empezó a regatear en los medios. Cumplió en varas. El extremeño brindó, como sus compañeros, al rey Juan Carlos. El toro se abría en el embroque para volver sobre el torero. Dibujaba una peligrosa V en torno al espada. De Justo lo intentó por los dos pitones pero al ver la falta de opciones con el poco agradecido victorino decidió abreviar, aunque la estocada llegaría a la tercera. Silencio.

El sexto fue el de mayor trapío de la tarde y también el que más transmitió. Emilio de Justo se dio cuenta de la buena condición en el capote, dejando dos medias verónicas preñadas de temple. La lidia de Ángel Gómez fue aplaudida tras caerse en la cara del toro cerrándolo a una mano. También saludaron Morenito de Arles y José Manuel Pérez tras parearlo. Brindó al público y se puso a torear con la mano izquierda sin probatura alguna. Muy asentado. El toro la tomó con suavidad y hasta el final, llegando mucho. En el tercer mueletazo le costaba pasar. Tragó Emilio de Justo, pulseó la embestida. La intensidad en cada viaje, el poder justo. En los derechazos arrastró el morro. Emilio de Justo lo cuajó en la faena medida. Los muletazos fueron lentos, ajustados, asentados. Madrid rompió con De Justo. Pese a la perfección de la suerte la estocada quedó algo desprendida. La oreja no tuvo discusión y una ovación despidió la clase del victorino.

Madrid. Miércoles 29 de mayo de 2019. Feria de San Isidro. Toros de Victorino Martín, bien presentados y de juego desigual: con genio el 1°, a menos el 2°, peligroso el 3°, bueno aunque a menos el 4°, exigente el 5° y súper clase el 6°. Octavio Chacón, silencio y pitos tras aviso; Daniel Luque, ovación con saludos tras aviso y silencio tras aviso; Emilio de Justo, silencio y oreja. Entrada: Casi lleno. En el sexto fue aplaudida la lidia de Ángel Gómez y saludaron Morenito de Arles y José Manuel Pérez tras banderillear. El hierro de Victorino Martín lucía dibujado en el albero.