La resaca de San Isidro fueron, la primera semana se junio, seis corridas de toros y una de rejones, que se acoplaron juntas a un caprichoso título: el Aniversario. ¿De qué? De algo, de nada, de todo, es que da igual. A día 12 de junio sábado, y para concluir la fiesta y los fastos de la primavera taurina de la plaza de Madrid, estaba sólo por vender el pescado de una corrida de toros. La corrida de El Ventorrillo, que a tantos puso calientes el pasado invierno. Meses antes de jugarse. No hubo, sin embargo, disputas por ella. Era una de las dos que José Tomás tenía elegidas –reservadas, reseñadas, apartadas- para sus dos tardes de 2010 en Madrid.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…
La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a…