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Un magistral Ventura, tres orejas y rabo, y Escribano triunfan con los victorinos en Jaén

Diego Ventura sorprendió al recibir a su primer Victorino en la puerta de chiqueros a lomos de Trainero. Puso dos rejones de castigo que quedaron en todo lo alto. Inició el tercio de banderillas con Oro Negro, un espectacular caballo que templó de costado haciendo las delicias del respetable. Puso la plaza en pie en dos pares de poder a poder. Se lució con Lío en pares al quiebro. Se gustó Diego Ventura, estando muy torero y artista. El final con Brillante colocando tres cortas en la suerte del violín fue el mejor colofón a una destacada actuación. Rejonazo y tres descabellos. Oreja.

El primer victorino de lidia a pie tuvo una gran presentación, serio y con cuajo. Se salió El Cid a los medios con dificultad ante lo mucho que apretaba el animal. Tomó dos varas fuertes y tuvieron mérito los pares puestos por Miguel Angel Gómez. No humilló, frenándose en mitad del muletazo el exigente Victorino. Hizo un esfuerzo el torero, aunque no terminó de confiarse. Basada la faena en la mano izquierda, le costó extraer muletazos buenos. La faena fue a menos, pinchando en dos ocasiones antes de una estocada atravesada. Silencio.

Silleto y alto de agujas el tercero de Victorino Martín. Lo recibió Manuel Escribano a portagayola. Salió como un tren el astado, repitiendo las embestidas. Aguantó el sevillano en un emocionante recibo. Tras dos varas empleándose, el tercio de banderillas del sevillano, destacando el tercer par al quiebro y el violín. Puso la plaza en pie. Brindó al público una faena en la que destacó por el temple y la suavidad que imprimió a todo lo que hizo. El toro venía andando, gateando en una embestida noble y enclasada. Todo ello en un primer tramo, porque posteriormente empezó a quedarse más corto buscando al torero. Por alto no quería nada, aunque fue un buen toro en el conjunto de toda la lidia. Pinchazo y buena estocada. Dos orejas.

Algo más chico fue el cuarto. Le costó entregarse al victorino, que finalmente quedó hipnotizado por el magisterio de un Ventura sencillamente colosal. Con Quirico templó de costado a milímetros de los pitones clavando un par al violín al hilo de las tablas. Volvió a templar de costado recorriéndose todo el anillo. La plaza una locura. A Bronce le quitó la cabezada lidiando al de Victorino y clavando un par en todo lo alto. Se retiró del ruedo andando para atrás con toda la plaza en pie. Finalizó con tres rosas y el adorno del teléfono, estallando el coso de la Alameda. Rejonazo fulminante y máximos trofeos tras una petición al grito de torero torero. Dos orejas y rabo y vuelta al toro en el arrastre.

De gran trapío y muy ofensivo por delante el quinto de Victorino Martín. Salió decidido El Cid cuajando un buen recibo a la verónica, destacando la media por el pitón izquierdo. Tras un puyazo y un tercio de banderillas, inició El Cid su faena de muleta en el centro del platillo con más ganas que acierto. El toro era de apuesta y el sevillano lo intentó, consiguiendo derechazos y naturales que nos recordaron su mejor época, aunque no siempre encontró el mejor acoplamiento. Pinchazo, media y dos descabellos. Oreja.

Con cerca de seis años salió el sexto de la tarde, otro toro serio. Larga de rodillas e intentos en vano por conseguir lucimiento. Sonó la música por Juan Francisco Peña, el picador de Manuel Escribano que hoy se retiraba de la profesión. Dos varas y gran ovación de despedida. Tercio de banderillas sólo regular, destacando el tercer par. Brindó a su picador Juan Francisco Peña, que hoy se retiraba de los ruedos. Tuvieron largura las embestidas del Victorino y también mucha fijeza. El hocico hizo un surco en el albero. Una maravilla de embestida. Toda la faena por el pitón izquierdo. Por el derecho ni uno. Las series al natural tuvieron ligazón y largura en los muletazos. No anduvo acertado con los aceros. Fue aplaudido.

Jaén. Domingo 11 de octubre de 2026. Toros de Victorino Martín, muy bien presentados. Bravos y encastados. Al cuarto se le dio la vuelta al ruedo. El rejoneador Diego Ventura, oreja y dos orejas y rabo; y los diestros El Cid, silencio y oreja; y Manuel Escribano, dos orejas y palmas. Entrada: Tres cuartos. Detalles: El picador Juan Francisco Peña fue despedido por todos sus compañeros, apoderados y el empresario Alberto García. Se le entregó una placa de reconocimiento a su trayectoria.

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Un magistral Ventura, tres orejas y rabo, y Escribano triunfan con los victorinos en Jaén

Ángel A. del Arco

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