Categorías: Opinión

Tenemos novilleros

Los novillos de El Ventorrillo, excepto el lidiado en sexto lugar, no han tenido nada que ver con lo que era esa ganadería cuando la llevaba Paco Medina. El alumno de Ortega Cano, Rafael Cerro, que sorteó el mejor lote, es un novillero prometedor...

Los novillos de El Ventorrillo, excepto el lidiado en sexto lugar, no han tenido nada que ver con lo que era esa ganadería cuando la llevaba Paco Medina. El alumno de Ortega Cano, Rafael Cerro, que sorteó el mejor lote, es un novillero prometedor. Tiene buen gusto, es valiente, se coloca muy bien y los engancha con la muleta por el hocico y les da fiesta abundante sin afligirse, y se tira a matar por derecho con distinta suerte, pero se tira. Todo eso con un temple prodigioso para un muchacho con el escaso bagaje de cuatro o cinco novilladas con picadores. Con el capote es variado y brillante. No obstante alguien debería decirle enseguida que hoy no se puede torear descargando la suerte, que ese es un alivio que pocas plazas admiten y mucho menos la de Las Ventas. Sin ese defecto ahora se estaría hablando de Rafaelito Cerro por las calles de Madrid. Barrio, sin enemigos de fuste esta tarde, bastante hizo con no devolver el cheque de crédito que en sus anteriores comparecencias le extendió la afición madrileña.

Diego Silvetti, hijo de “El Rey David", nieto del Juanito Silvetti de mi primera juventud y biznieto de aquel “tigre de Guanajuato” que tenía bemoles para batirse en duelo a pistola por la mañana, matar seis toros por la tarde y fugarse a caballo con la primera actriz del Teatro Mexicano a la grupa por la noche, demostró en su debut en la plaza de la Calle de Alcalá que de casta el viene al galgo. Otro mejicano con riñones, pundonor y lo que hay que tener para abrirse paso en el intrincado bosque que actualmente es el toreo en España.

Corolario: De toros andamos regular, pero de novilleros como hace muchos años que no habíamos estado. Estos de ahora no siguen los pasos de los “chiripitifláuticos” salidos de las escuelas taurinas como pollos de granja, sin personalidad ni espíritu de sacrificio, pero con un “ponedor” y una furgoneta con sus nombres de  guerra en los laterales. Ahora están saliendo a la plaza, a la de Madrid oigan, pegando bocados.

Acceda a la versión completa del contenido

Tenemos novilleros

Paco Mora

Compartir
Publicado por
Paco Mora

Entradas recientes

El sueño americano se ensombrece: los restos taurinos de un imperio deslumbrante

Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey

6 horas hace

José Luis Benlloch, homenajeado por los amigos de Manolo Montoliu y Curro Valencia

Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…

6 horas hace

Varea rompe su silencio y anuncia su vuelta a los ruedos

El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…

7 horas hace

David Galván: "En el toreo no hay que demostrar, hay que mostrar"

La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…

7 horas hace

El Partido Popular promete restaurar el Premio Nacional de Tauromaquia

Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…

7 horas hace

Marco Polope, diferente

La cuestión en tiempo de tanta uniformidad y seguidismo de las figuras es muy a…

8 horas hace