TAL DÍA DE ESTA SEMANA… 2 DE ABRIL DE 2004

Manzanares y Juan Ávila, a hombros en el festival de Valencia por los atentados del 11-M

Alfonso Ávila
martes 02 de abril de 2024
El alicantino y el jovencísimo novillero de Puçol cuajan sendos novillos en un cartel de relumbrón, donde una vez más el toreo mostró su lado más solidario

“Espartaco se mostró responsable, dominador de una técnica envidiable y supo sacar partido del enemigo más deslucido del encierro, el cual, con una buena lidia, convirtió las caídas en una embestida franca y noble que le permitió cortar una oreja”.

El madrileño Joselito “desplegó calidades máximas, con un regusto nacido de su personalidad creativa, capa y muleta durmieron los sueños de gloria, enlazando las series con ritmo extraordinario. José puso el alma en cuanto hizo y la estocada dejó la rúbrica de su buen dominio de la suerte. Agradó como nunca”.

Enrique Ponce, en su madurez sosegada “echó de repertorio con la suficiencia acostumbrada, brilló en el toro con la derecha y sólo el descabello le privó de más recompensas”. Ese buen momento lo compartió también su paisano Vicente Barrera, “firme en la esbeltez de su toreo, al que el viento, como a todos, molestó en su segunda parte de la faena, también el estoque disminuyó la categoría de su faena de muleta”.

Cartel del festival benéfico celebrado en Valencia el 2 de abril de 2004.

Morante de la Puebla “insistió en el buen toreo y lo alcanzó en ciertos momentos, pero las ráfagas de viento le impidieron desplegar la gracia que atesora, pero se dejó ver en fases que hacían presagiar lo mejor”. Julián López “El Juli”, “variedad y poderío, dejó el sello de amplios recursos en los tres tercios, su muleteo fue completo, redondeando con esa tizona triunfadora, rotunda y complementaria de los diestros mandones”.

De este modo relataba Ignacio Saéz Boil en Aplausos todo lo acontecido en el festival celebrado en Valencia el 2 de abril de 2004 a beneficio de las víctimas de los terribles atentados acaecidos en Madrid el 11 de marzo de ese año. El triunfo artístico de ese día corrió a cargo del diestro más joven del cartel, José María Manzanares, y del novillero de la tierra Juan Ávila.

Acerca de la actuación del torero alicantino, escribió: “Nos dejó la impronta de la belleza, recobrando la senda de los elegidos, con esa longitud de los lances y la elegancia suprema del toreo con ambas manos. Media estocada fue el delirio de un público que tiene puestas grandes esperanzas en el alicantino”.

Juan Ávila, toreando sobre la mano derecha al novillo de Fuente Ymbro.

Sobre Juan Ávila, un novillero a las puertas de su debut con caballos, dijo: “Gravitaba el peso de la tarde larga y brillante. Una losa era superar la historia y el cetro de la fama, pero la garra y la ilusión del joven de Puçol se desbordó en un caudal de ilusión y posibilidades que aseguran continuidad de los diestros valencianos. Las embestidas interminables del Fuente Ymbro tuvieron adecuada respuesta del novillero que no se cansó de administrar tanta casta. A la estocada siguió el entusiasmo de sus seguidores”.

Casi tres cuartos de entrada en la plaza de toros de Valencia. Se lidiaron reses de Hermanos Tornay (1º), Daniel Ruiz (2º,6º y 7º), Zalduendo (3º), Guadalmena (4º), Juan Pedro Domecq (5º) y Fuente Ymbro (8º), siendo ovacionados por su juego los de Daniel Ruiz y Fuente Ymbro. Espartaco (oreja), Joselito (oreja), Enrique Ponce (ovación con saludos), Vicente Barrera (ovación con saludos), Morante de la Puebla (ovación con saludos), El Juli (oreja), José María Manzanares (dos orejas) y Juan Ávila (dos orejas).

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